La comunidad ucraniana de Lleida reclama no olvidar el conflicto tras 4 años de invasión: "mentalmente fue muy duro tener que abandonar mi país"
Recuerdan con una concentración y una marcha por el centro de la ciudad a las víctimas de la guerra. Agradecen a las instituciones leridanas el apoyo a aquellos que han tenido que dejar su hogar

La comunidad ucraniana recorrió con una marcha el centro de Lleida. - JORDI ECHEVARRIA
La comunidad ucraniana se manifestó ayer en Lleida para pedir al mundo que no se olvide ni se normalice la guerra en Ucrania cuatro años después de que se iniciara la invasión rusa a gran escala.
Casi trescientas personas, muchas de ellas luciendo banderas ucranianas, se concentraron en la plaza Ricard Viñes donde, a través de diferentes discursos, mostraron su apoyo a los combatientes que luchan por preservar la soberanía de su país y rindieron homenaje a todas las víctimas que el conflicto ha dejado durante estos años, haciendo un especial homenaje a los 684 niños que han perdido la vida por culpa de los bombardeos rusos.
Entre gritos de Slava Ukraini (¡Gloria a Ucraina!), un lema nacional que se ha convertido en una llamada a la resistencia, aseguraron que su país “no se rendirá” pero pidieron al resto del mundo seguir apoyándoles y “no olvidarse” de que el conflicto sigue en marcha y que el dolor y el sufrimiento del pueblo ucraniano es diario.
Este dolor también se pudo ver reflejado en las caras de los allí concentrados, algunos de los cuales no pudieron reprimir las lágrimas al recordar el conflicto y a los que debido a él han perdido la vida. La comunidad también dio las gracias a las instituciones de Lleida por la acogida y el apoyo que han recibido aquellos que debido a la guerra han tenido que dejar su hogar y empezar de nuevo.
Según datos del Gobierno central, un total de 2.370 personas de origen ucraniano disponen actualmente en la provincia de Lleida de una autorización de protección temporal como consecuencia del conflicto armado en su país.
Tras el acto en la plaza de Ricard Viñes, los concentrados iniciaron una marcha por el centro de la ciudad que terminó frente a la Subdelegación del Gobierno, donde se exhibió una pancarta que rezaba: “Lleida con Ucrania”.
"Mentalmente fue muy duro tener que abandonar mi país"

Victoria Zvarych
“Mi madre y yo tuvimos que salir de Ucrania cuando se inicio la invasión rusa. Yo tenía entonces 15 años y nos trasladamos a Lleida porque aquí ya estaba mi padre, pero fue una experiencia muy dura”. Así recuerda Victoria Zvarych, que ahora tiene 19 años, como tuvo que abandonar su hogar debido a la guerra. “Mentalmente fue muy complicado, además se une la complicación de llegar a un país donde tienes que aprender el idioma, pero hay que tener fuerza”, asevera.
Un nuevo ataque ruso nocturno deja seis muertos y 15 heridos
Un nuevo bombardeo nocturno de Rusia conformado por casi 350 proyectiles dejó ayer al menos seis muertos, cinco de ellos en la capital homónima de la provincia de Sumi, en el noreste de Ucrania, donde el bombardeo afectó además a una instalación de la multinacional estadounidense Mondelez, según informaron las autoridades regionales. Producto de este ataque, dirigido contra 14 localidades del país y en el que intervinieron 345 aviones no tripulados, misiles balísticos Iskander-M/S-400, misiles antibuque 3M22 Zircon y misiles de crucero, otra persona perdió la vida en Kyiv, donde además se registraron 15 heridos. El bombardeo también dañó una instalación de producción perteneciente a la multinacional estadounidense de snacks y confitería Mondelez International.Paralelamente, una policía perdió la vida y otras 25 personas resultaron heridas como consecuencia de una serie de explosiones ocurridas la madrugada del sábado al domingo en el centro de la ciudad ucraniana de Leópolis, en lo que las autoridades describieron como un “acto terrorista”, y por el que fue detenido una sospechosa. Según la Fiscalía General del país, se trata de una ciudadana ucraniana.
Hungría bloqueará las nuevas sanciones de la UE a Moscú
El Gobierno de Hungría anunció ayer que bloqueará el vigésimo paquete de sanciones que la Unión Europea tenía previsto aprobar hoy –víspera del aniversario del inicio de la invasión– como represalia al veto de Kyiv a la distribución de crudo ruso en territorio húngaro y eslovaco. En el centro de la cuestión se encuentra el ahora paralizado oleoducto Druzhba, el más largo del mundo y principal vía de transporte de petróleo ruso hacia Europa. Estas instalaciones están en el punto de mira de Ucrania, que las ha atacado en varias ocasiones durante la guerra, para malestar de Hungría y Eslovaquia, que denuncian que esto amenaza su seguridad energética.