El día de los transistores
Desde la larga noche del 23-F de 1981 no habíamos vuelto a ver nada semejante. Este lunes, 28 de abril, 44 años después, las radios analógicas, sí, esas que funcionan con unos artilugios llamados pilas, volvieron a ser básicas para que el personal supiese lo que estaba sucediendo a lo largo de esas doce horas, minuto arriba, minuto abajo, en que España entera se quedó a oscuras. Sin luz, sin tele y sin móviles (el sector adolescente, y el que no lo es, se quedó en shock sin redes sociales), hubo que recurrir a aquel transistor guardado en el desván, o comprado contra reloj en el bazar de la esquina. La radio recuperó todo su protagonismo. Por cierto, y cambiando de tema. Alguien debería de explicarle a Belén Esteban las señales que le está mandando la divina providencia sobre su salto a RTVE. Muy normal no es que su programa, bueno, el suyo y del resto de ex-miembros de Sálvame, haya tenido que aplazar su estreno por segunda semana consecutiva. Primero por el fallecimiento del papa Francisco y el segundo por el apagón. Iker Jiménez debería tomar cartas en el asunto.