Masferrer no defraudó
No era fácil suplir a Andreu Buenafuente en el tradicional monólogo con el que TV3 ( ¿Qué quieren? Lo del innovador 3Cat, como que no) arranca las fiestas navideñas resumiendo el año que está a punto de concluir. Pero, con Buenafuente ausente por prescripción propia y facultativa, su sustituto, Quim Masferrer, pasó la prueba con nota alta. Su 26 por ciento de audiencia lo deja bien claro. También es verdad que apostar por el de Sant Feliu de Buixalleu es jugar a caballo ganador, pero ahí estaba el reto. Fue un monólogo de gama alta, no excepcional, pero sí de notable alto con algún que otro e inevitable tópico, pero que entretuvo y, cosa que siempre es de agradecer, divirtió y no se hizo pesado. Lo mejor estuvo en el detalle de que bajó del escenario para conversar con el público (el carácter que imprime El foraster es indudable) y quizás se hizo largo, por obvio, el apartado dedicado al emérito y a su libro. Fueron unos chistes fáciles y agradecidos, porque, quiérase o no, el humorista, que tampoco perdió detalle de anunciar la nueva temporada de su programa, jugaba en casa.