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Bruce Barth Quartet. Desparrame de los sentidos

El pianista Bruce Barth y el trompetista Terrell Stafford, en Lleida.

El pianista Bruce Barth y el trompetista Terrell Stafford, en Lleida.J.C.

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JAZZ
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Array Suerte que la afición jazzística local es espabilada y, menos mal, supo “leer” en la web del Cafè del Teatre la información sobre el concierto del Bruce Barth Quartet donde, erróneamente, se anunciaba a un tal Brush Band Quartet.. Sutilezas (des)informativas aparte, el caso es que, pese a todo, la sala acabó llenándose pues, no en vano y haber sido programada la actuación en pleno mes de julio con mucha gente ya de vacaciones, la ocasión valía y mucho la pena, entendiéndolo así este santo público nuestro, siempre sabio y comprensivo. Se trataba del reencuentro del pianista Bruce Barth y del trompetista Terrell Stafford, a quienes ya pudimos admirar juntos en una pasada edición del Jazz Tardor de Lleida, y que ahora se hallan en plena gira de conciertos por España, acudiendo a los mejores festivales estivales del género como San Javier, Valladolid, Donosti, Terrassa, Huelva, etcétera.

Pues bien, aunque nunca esté de más recordarlo, esta dupla estaría en el top mundial de las mejores asociaciones jazzísticas posibles y cada uno de sus shows es una invitación al deleite y al desparrame de los sentidos. Artistas como estos, con trayectorias brutales y grabaciones y colaboraciones en vivo con grandes del jazz como Stan Getz, Terence Blanchard, Stanley Turrentine, Tony Benett, McCoy Tyner, Winton Marsalis o John Faddis, por citar solo algunos ejemplos, dictan bien a las claras que estos dos tipos no son unos cualquiera y se codean desde hace décadas con lo mejorcito del jazz mundial actual. En esta ocasión, llegaron a Lleida secundados por una sección rítmica británica de reconocida valía técnica y prestigio, compuesta por el contrabajista Mark Hodgson y el batería Stephen Keogh, ambos también, por supuesto, con bagajes que no desmerecen para nada al de los dos stars de la noche.

Un espectáculo de alto voltaje interpretativo que arrancó desde el minuto uno con una fuerza y una intensidad enormes, manteniéndose el nivel a gran altura durante la hora y media larga que duró la sesión, construida a base de estándares y alguna que otra composición de Stafford y Barth y que nos mantuvieron en tensión continua.

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