SEGRE

Creado:

Actualizado:

Las protestas que protagonizan los agricultores desde hace unas semanas están motivadas por múltiples causas, una de las cuales es el exceso de burocracia que genera la PAC. Los trámites para obtener las ayudas agrarias de la Unión Europea son cada vez más farragosos y las exigencias mayores. Pero que nadie crea que este es un problema circunscrito a la burocracia vinculada a Europa, porque tanto en Catalunya como en España los trámites administrativos no se distinguen precisamente por su agilidad, sino por todo lo contrario. Los ejemplos son numerosos. Basta recordar que los empresarios de Lleida se quejan desde hace años que la gran cantidad de informes que necesita cualquier nuevo proyecto de negocio y el tiempo que tarda en ser aprobado son algunas de las razones que explican la marcha de empresas a Aragón, donde hay más facilidades y los trámites se resuelven antes. Otro caso, este de burocracia injustificada, es el que sufren los ciudadanos a los que organismos como la Agencia Tributaria, Extranjería o Derechos Sociales, entre muchos otros, les reclaman documentos públicos como el certificado de empadronamiento, cuando la ley del Procedimiento Administrativo Común de las Administraciones Públicas que entró en vigor hace nada menos que ocho años dice que todas están obligadas a recabar los documentos elaborados por cualquiera de ellas en lugar de solicitarlos al interesado para que los aporte. Más ejemplos de otra índole. El proyecto del polígono industrial de Torreblanca, que tanto la Paeria como la Generalitat consideran absolutamente prioritario para Lleida, debía estar en obras en la primavera de 2023, de acuerdo con el calendario inicial. Posteriormente, el proceso comenzó a retrasarse y el Govern dijo que el plan director urbanístico sería aprobado el pasado verano; después, que en diciembre, y entonces, al quedar sobre la mesa porque faltaban informes, que en enero se convocaría una reunión extraordinaria para darle luz verde, que a día de hoy todavía no se ha celebrado. Y también llama la atención que en otro ámbito que la administración catalana considera estratégico, como es el de la producción y autoconsumo de energías renovables, sea la propia Generalitat la que ralentice las instalaciones de paneles solares flotantes en las balsas de riego del canal Segarra-Garrigues en Alfés y Alcanó, con informes desfavorables que en algunos aspectos rozan lo kafkiano, como exigir la presentación de un proyecto de vallado cuando las balsas ya lo tienen instalado. Esta situación, de la que dábamos cuenta en nuestra edición de ayer, impedirá con toda probabilidad abaratar la factura del agua a los regantes en esta campaña. Llama la atención, en plena era digital, que el artículo Vuelva usted mañana, que Mariano José de Larra publicó hace casi dos siglos, siga estando tan vigente en la Administración Pública.

Titulars del dia

* camp requerit
Subscriu-te a la newsletter de SEGRE
tracking