SEGRE

Creado:

Actualizado:

U n partido sin mucha historia, con dos equipos en principio muy igualados en la tabla, pero con una clara diferencia: el Bàsquet Girona lleva una línea ascendente y el Hiopos Lleida parece no existir en los últimos partidos. Finalmente, el equipo leridano acabó cediendo una derrota que duele, especialmente por ser en casa, donde el balance ya es de cuatro partidos ganados por siete perdidos con el de ayer.A menos de una semana para la Copa del Rey, un objetivo que llegamos a vislumbrar tras aquellas primeras jornadas tan ilusionantes, llega el momento de poner las cosas en perspectiva. Lograr ocho victorias a estas alturas es, sin matices, un éxito rotundo si recordamos cuál era el propósito inicial: asegurar la permanencia. Y con el balance actual, parecía que esa meta ya no era una esperanza lejana, sino una posibilidad cada vez más real.Se repite a menudo que los campeonatos los ganan los líderes. A medias cierto. Los líderes abren puertas, sí; pero es el equipo quien construye el camino. Nuestro horizonte inmediato es seguir en la ACB, y ahí un jugador diferencial marca el salto de calidad, si encuentra alrededor una estructura que le sostenga. De lo contrario, el talento queda condenado a la anécdota.Ahí están ejemplos recientes que lo demuestran. Granada, con Luka Bozic, un jugador muy valorado y perfectamente conocido en Lleida. Zaragoza, con Santi Yusta; Andorra, con Shannon Evans... Nombres que pesan, plantillas que no siempre despegan. El liderazgo sin contexto puede convertirse en un destello, un chispazo, pero no en un proyecto. Quizás el talento individual gana partidos, y domina las tablas de estadísticas individuales, pero solamente la solidez colectiva puede construir el futuro.

Titulars del dia

* camp requerit
Subscriu-te a la newsletter de SEGRE
tracking