Reinicio, perfección y conquista
Lo reconozco, soy un fan de cualquier novela, serie o película que contenga la temática de extraterrestres. Por tanto, aguardé expectante el estreno de Invasión (2021) y, como para tantos otros espectadores, las dos primeras temporadas me dejaron un regusto agridulce. Su parsimonioso ritmo y una construcción argumental más que discutible se contrapusieron a un enfoque intimista y emocional que, acompasado por la asfixiante atmósfera que emanaba de su escenografía y banda sonora, resultaba todo un soplo de aire fresco para un género caracterizado tradicionalmente por limitarse a la acción y los efectos especiales. Parece ser que Simon Kinberg (Cuatro Fantásticos, Logan) y David Weil (Hunters, Citadel), los creadores del show, han accedido a escuchar las quejas de la audiencia y dar un vuelco de timón. En esta ocasión, el guion reinventa su estilo narrativo e incrementa su tempo de forma gradual, manteniendo la profundidad psicológica y la calidad técnica de las anteriores entregas. Enmarcada dos años después de la conclusión de la segunda parte, tras la presunta derrota de los alienígenas en el que pasó a denominarse Día M, la sorprendente reaparición del militar Trevante Cole (Shamier Anderson) –a quien se le daba por muerto– y sus perturbadoras visiones de la nave nodriza suponen todo un reinicio para la saga. Como cabe esperar, los invasores del espacio exterior no sólo no desaparecieron sino que están totalmente dispuestos a cobrarse su venganza, desvelando además nuevos propósitos. También regresan la adolescente británica Jamila Huston (India Brown), la ingeniera de la J.A.S.A. (Agencia Espacial Japonesa) Mitsuki Yamato (Shioli Kutsuna), la médica estadounidense de origen sirio Aneesha Malik (Golshifteh Farahani) y el científico Nikhil Kapur (Shane Zaza), cuyas historias por separado irán entrecruzándose a lo largo de los 10 episodios en los que se divide la cinta. Es por ello que el propio Kinberg definió esta tercera temporada como “Avengers de baja intensidad”, ya que por primera vez se reúne a los protagonistas para hacer frente a la amenaza extraterrestre. Habiéndose remendado los “errores” del pasado, sin sacrificar las virtudes que tanto la diferenciaron de producciones similares –como Falling Skies (2011), disponible en HBO Max, o 3 Body Problem, estrenada en Netflix el pasado año–, esta tercera parte promete conquistar tanto a los viejos seguidores como a los recién incorporados.