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Método del plato para una dieta saludable: qué es y como aplicarlo este verano

Esta estrategia nutricional, desarrollada por la Escuela de Salud Pública de Harvard, ofrece una forma visual y sencilla de conseguir una alimentación equilibrada sin complicaciones

El método del plato es una estrategia nutricional muy recomendada por los expertos en alimentación por su simplicidad y eficacia.

El método del plato es una estrategia nutricional muy recomendada por los expertos en alimentación por su simplicidad y eficacia.Unsplash

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Si alguna vez has intentado mejorar tus hábitos alimentarios, seguramente te has encontrado con el término "método del plato". Esta estrategia nutricional se ha convertido en una de las más recomendadas por los expertos en alimentación por su simplicidad y eficacia. Se trata de una forma visual de organizar las comidas sin tener que preocuparse por medir cantidades exactas o contar calorías, hecho que la convierte en una opción práctica para cualquier persona que quiera mejorar su alimentación cotidiana.

El método del plato fue desarrollado el año 2011 por la Escuela de Salud Pública de Harvard como una alternativa más intuitiva a los complejos sistemas de dietas. Su premisa es dividir el plato en tres partes bien diferenciadas, cada una correspondiente a un grupo alimentario específico, con el fin de asegurar un equilibrio nutricional óptimo. Este sistema no sólo ayuda a mantener un peso saludable, sino que también contribuye significativamente a mejorar el bienestar general y aumentar los niveles de energía diarios.

¿Cómo funciona el método del plato?

El principio básico de esta estrategia consiste en dividir visualmente el plato en tres secciones desiguales:

La mitad del plato tiene que estar compuesta por verduras y hortalizas, que aportan fibra, vitaminas y minerales esenciales. Este grupo de alimentos ocupa la mayor parte del plato porque proporciona nutrientes fundamentales con un bajo contenido calórico.

Un cuarto del plato se reserva para alimentos con proteína. Aquí se incluyen carnes magras como el pollo o el conejo, pescado, huevos, tofu o legumbres. Les proteínas son esenciales para la reparación y el mantenimiento de los tejidos corporales.

El otro cuarto del plato se destina a los carbohidratos integrales, como el arroz integral, la quinoa, las patatas o las legumbres. La clave está en escoger fuentes de carbohidratos que liberen energía de forma constante y prolongada.

Este sistema se puede adaptar fácilmente a cualquier tipo de comida, ya sea desayunar, comida o cena, ofreciendo una gran versatilidad, para diferentes estilos de vida y preferencias alimentarias.

Beneficios de incorporar el método del plato a tu rutina diaria

Adoptar el método del plato como aparte de la alimentación habitual comporta una serie de ventajas significativas que van más allá del control del peso. Entre los principales beneficios destacan:

Promueve una alimentación equilibrada: este método garantiza que la dieta contenga todos los grupos alimentarios esenciales en las proporciones adecuadas, reduciendo así el riesgo de carencias nutricionales y favoreciendo un estado de salud óptimo.

Simplifica la planificación de las comidas: es ideal para aquellas personas que no disponen de mucho tiempo para organizar su alimentación, ya que permite preparar platos equilibrados de manera rápida e intuitiva, sin necesidad de consultar tablas nutricionales complejas.

Control de las raciones sin estrés: este enfoque ayuda a controlar las porciones de forma visual, sin necesidad de utilizar básculas o medidores. Dividiendo el plato, se puede comer de forma más moderada y consciente, evitando el exceso de alimentos poco saludables.

Fomenta el consumo de alimentos frescos: el método pone especial énfasis en las verduras frescas, lo cual promueve el consumo de alimentos naturales y de calidad, fundamentales para mantener una buena salud a largo plazo.

Pasos prácticos para aplicar el método del plato

Implementar el método del plato en tu día a día es más sencillo de lo que parece. Aquí tienes algunas pautas para empezar:

1. Visualiza tu plato: imagina que divides tu plato en tres partes. La mitad tiene que estar llena de verduras y hortalizas, un cuarto con una fuente de proteína y el otro cuarto con carbohidratos integrales.

2. Escoge los alimentos adecuados: selecciona las verduras que más te gusten, como zanahorias, bróculi o espinacas, junto con una proteína magra como pollo, pescado o tofu, y una opción de carbohidratos como arroz integral o patatas.

3. Varía los ingredientes: no te limites siempre a los mismos platos. Asegúrate de cambiar los alimentos con proteínas y carbohidratos para que tu dieta sea más variada y rica en nutrientes.

4. Cocina de manera saludable: opta por métodos de cocción saludables, como la parrilla, al horno o al vapor, para aprovechar al máximo los nutrientes de los ingredientes y evitar la adición innecesaria de grasas.

5. Mantén el equilibrio: aunque las verduras son clave en el método del plato, no olvides incluir las proteínas y carbohidratos para asegurar que tu comida esté completa y equilibrada.

Recomendaciones prácticas para maximizar la eficacia del método del plato

Para sacar el máximo provecho de esta estrategia nutricional, considera estas recomendaciones adicionales que facilitarán su aplicación en tu rutina diaria:

Prepara tus comidas con antelación: una excelente manera de asegurarte de que estás aplicando correctamente el método del plato es preparar tus comidas con anticipación. Eso puede incluir cocinar las proteínas o cortar las verduras previamente, de manera que cuando llegue la hora de comida, sólo tengas que montar tu plato rápidamente.

Utiliza platos más pequeños: los platos de tamaño reducido pueden ayudarte a controlar las porciones de forma natural, ya que con menos espacio, es más fácil limitar las cantidades sin esfuerzo consciente.

Incrementa las verduras progresivamente: si no acostumbras a comer muchas verduras, puedes empezar incorporando una pequeña cantidad y, poco a poco, ir aumentando hasta que la mitad de tu plato esté llena de estos alimentos nutritivos.

Aprovecha los beneficios de los productos congelados: los alimentos congelados son una excelente opción para mantener el frescor y el valor nutricional de los alimentos durante más tiempo. Al estar congelados en su punto óptimo de maduración, conservan todos sus nutrientes, sabor y textura, lo que los convierte en una alternativa práctica y saludable para aplicar el método del plato.

Ideas de comidas siguiendo el método del plato

Si buscas inspiración para tus platos, aquí tienes algunos ejemplos prácticos para seguir el método del plato y disfrutar de comidas equilibradas:

Comida: prepara una ensalada con espinacas, tomate, zanahorias baby y pepino, acompañada de rollitos caseros de pechuga de pollo y una pequeña porción de arroz integral. Este plato incluye la proporción adecuada de verduras, proteínas y carbohidratos.

Cena: para la cena, opta por un salteado de pimientos, brócoli y espárragos con tofu o pescado, acompañado de quinoa o patatas al vapor. Esta comida es rica en nutrientes y cumple con el principio del método del plato.

¿Cómo adaptar el método del plato a diferentes estilos de alimentación?

El método del plato es lo bastante flexible para adaptarse a diferentes estilos de alimentación y necesidades específicas. Si sigues una dieta vegetariana o vegana, puedes sustituir las proteínas animales por legumbres, tofu, tempeh o seitán. Si tienes intolerancia al gluten, puedes optar por carbohidratos naturalmente libres de gluten como el arroz, la quinoa o el maíz.

Para aquellas personas que siguen una dieta baja en carbohidratos, se puede modificar el método reduciendo la proporción de carbohidratos y aumentando ligeramente las verduras y las proteínas. La clave está en mantener el equilibrio general y adaptar las proporciones según tus necesidades específicas.

¿Qué pasa con los desayunos y las meriendas?

Aunque el método del plato se asocia principalmente con comidas y cenas, también se puede aplicar a los desayunos y meriendas con algunas adaptaciones. Por ejemplo, un desayuno equilibrado podría incluir frutas (que sustituirían las verduras), una fuente de proteína como yogur o huevos, y una porción de carbohidratos complejos como avena o pan integral.

Las meriendas pueden seguir un esquema similar, a pesar de que con porciones más reducidas. Una opción saludable sería combinar una pieza de fruta con un puñado de frutos secos (proteína) y una pequeña porción de crackers integrales (carbohidratos).

El método del plato en diferentes etapas de la vida

Este enfoque nutricional se puede adaptar a las necesidades específicas de diferentes etapas vitales. Los niños, por ejemplo, pueden beneficiarse de esta estrategia visual para aprender sobre alimentación equilibrada desde bien pequeños, aunque sus necesidades energéticas y de crecimiento pueden requerir ajustes en las proporciones.

Les personas mayores, por otra parte, pueden necesitar enfatizar todavía más el consumo de proteínas para prevenir la pérdida muscular asociada al envejecimiento. Les mujeres embarazadas o en periodo de lactancia también pueden seguir el método del plato, pero tendrán que aumentar ligeramente las cantidades globales para satisfacer sus necesidades energéticas incrementadas.

En definitiva, el método del plato es una herramienta práctica y flexible que puede ayudar a cualquier persona a mejorar su alimentación de manera sencilla y sostenible a largo plazo, adaptándose a diferentes necesidades, preferencias y estilos de vida.

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