Carlos Cagigal, experto en energía, advierte: "El problema es la especulación energética, no el suministro"
El experto contradice las alarmas sobre escasez de gas para el invierno europeo y señala que el verdadero riesgo está en el disparo incontrolado de precios

Líneas de alta tensión.
El consultor independiente en energía, minería y renovables Carlos Cagigal lanzó ayer un mensaje tranquilizador durante su intervención en el programa especial de La Sexta Al Rojo Vivo, aunque sí ha insistido en que lo sucedido este lunes ya había sido advertido en otras ocasiones.que contrasta con las continuas alertas de los principales líderes europeos sobre la crisis energética.
Durante su intervención en la segunda jornada de los IV Cursos Europeos de Verano celebrada en el Colegio de Médicos, Cagigal afirmó con rotundidad que "el suministro de gas a la Unión Europea está garantizado", desmontando así los temores sobre posibles cortes durante los meses de invierno. No obstante, el experto advirtió que Europa se enfrentará a una compleja situación en el corto plazo, principalmente por el alza descontrolada en los precios energéticos.
El consultor energético pronosticó que los países del continente deberán hacer frente a un "problema muy serio" con tarifas de gas extremadamente elevadas debido a la "especulación" del mercado. Como evidencia de su análisis, señaló que la demanda de gas natural licuado, alternativa principal al suministro ruso, lleva "dos meses cayendo", lo que interpreta como un claro indicador de que las reservas en todos los países europeos, incluidos Francia y Alemania, ya han alcanzado niveles máximos. Según Cagigal, Europa ha logrado readaptarse a nuevos proveedores de gas en tiempo récord: "Los buques metaneros estaban infrautilizados y solo ha sido necesario movilizarlos. Alemania va a disponer de dos regasificadoras flotantes que van a estar activas en unos días y además cuenta con la aportación de este combustible que le llega a través de Italia".
La posición estratégica de España ante la crisis energética europea
Respecto a la situación específica de España frente a las turbulencias del mercado energético, Cagigal valoró positivamente el mecanismo del tope del gas implementado por el Gobierno, afirmando que se había "hecho bien" y que servirá como escudo protector para familias y empresas españolas ante los incrementos desorbitados que se prevén en el resto del continente. El consultor se mostró optimista sobre las oportunidades que esta crisis abre para nuestro país: "Europa está dispuesta a financiar todos los proyectos relacionados con el cambio del modelo energético que presente España".
La única reserva que expresó el experto sobre la capacidad española para aprovechar esta inyección de decenas de miles de millones de euros destinados a financiar "la mayor revolución industrial de la historia del país" fue la polarización política actual. En este sentido, abogó firmemente por un pacto de Estado que facilite la articulación de propuestas sólidas ante Bruselas, superando las divisiones partidistas en favor del interés nacional.
A pesar de los desafíos, Cagigal manifestó una considerable confianza en la evolución económica española, respaldada por indicadores como el dinamismo del sector industrial, que según sus palabras "va como un tiro". Esta fortaleza industrial responde, en su opinión, a la decidida voluntad política de la Unión Europea de reindustrializar el continente tras las vulnerabilidades en las cadenas de suministro global evidenciadas durante la pandemia. El consultor también expresó su escepticismo respecto a los datos económicos procedentes de China, señalando el éxodo de grandes corporaciones como Samsung o Toshiba del gigante asiático.
El desafío de la movilidad sostenible en la economía actual
La segunda jornada de los IV Cursos Europeos de Verano también acogió una mesa redonda centrada en los retos de la movilidad futura, con la participación de destacados expertos del sector público y privado. Entre los ponentes figuraron Berta Miranda, directora general de Transportes y Movilidad del Gobierno de Navarra; Pablo Ayesa, director general del Centro Nacional de Energías Renovables (CENER); Fermín Alonso, concejal de Movilidad del Ayuntamiento de Pamplona; y Eduardo López, representante del concesionario BMW Lurauto.
Los participantes coincidieron en la urgencia de transformar los hábitos de transporte ciudadanos, aunque subrayaron la necesidad de implementar estos cambios sin provocar disrupciones abruptas ni perjudicar la actividad económica. "La movilidad es clave para que haya actividad económica. Contamina, pero es necesaria", reconoció Berta Miranda durante el debate moderado por Belén Galindo, responsable de comunicación del grupo La Información.
La directora general de Transportes explicó que Bruselas ha estipulado que aproximadamente un 37% de los fondos de recuperación post-pandemia se destinen a financiar la transición hacia modelos de movilidad más sostenibles. En el caso de Navarra, estos recursos se están canalizando, entre otros proyectos, hacia la modernización de infraestructuras ferroviarias. Por su parte, Pablo Ayesa calificó los objetivos medioambientales fijados por la UE para 2050 como "tremendamente ambiciosos", admitiendo que aún falta concretar las iniciativas posteriores a 2030 para su consecución.
Fermín Alonso, desde la perspectiva municipal, reconoció que la transformación de la movilidad urbana se ha convertido en una preocupación transversal que atraviesa todo el espectro político. Finalmente, Eduardo López reivindicó el papel fundamental de los distribuidores como "pieza fundamental" en esta profunda transformación del paradigma de movilidad que está experimentando Europa.
¿Qué implicaciones tiene la especulación energética para los consumidores europeos?
La especulación en los mercados energéticos, identificada por Cagigal como el verdadero problema, podría traducirse en facturas desproporcionadamente elevadas para millones de hogares y empresas europeas durante el próximo invierno. A diferencia de una crisis de suministro, donde la escasez física de recursos sería el principal desafío, una crisis de precios impacta de manera desigual según la capacidad económica de cada consumidor y las medidas protectoras implementadas por cada gobierno nacional.
España, gracias al mencionado tope del gas, parece estar mejor posicionada que otros países europeos para afrontar este escenario. Este mecanismo, conocido coloquialmente como "excepción ibérica", ha permitido desacoplar parcialmente el precio de la electricidad del coste del gas, proporcionando un cierto escudo protector para consumidores domésticos e industriales frente a la volatilidad extrema del mercado internacional.