Sanidad prohibirá fumar en terrazas, vehículos del trabajo, salas de fiesta exteriores y campus universitarios
Otros ámbitos serían las marquesinas de autobús y los patios de institutos, según el borrador de la nueva ley antitabaco

Un hombre fuma en una terraza de un bar en Lleida en una imagen de archivo.
El Ministerio de Sanidad ha revelado los detalles de la esperada reforma de la ley antitabaco, que ampliará significativamente los espacios públicos donde estará prohibido fumar. Según ha anunciado la ministra Mónica García, el borrador en el que trabaja su departamento vetará el consumo de tabaco en patios de centros educativos, vehículos de uso laboral, salas de fiesta exteriores, campus universitarios, instalaciones deportivas y piscinas de uso colectivo, en más las ya anunciadas terrazas y marquesinas de autobús.
La nueva normativa todavía tiene que completar un largo recurrido administrativo antes de entrar en vigor. Primero tendrá que pasar por el Consejo de Ministros y posteriormente por el Congreso de los Diputados, donde el PSOE necesitará buscar alianzas parlamentarias para garantizar la aprobación. Uno de los aspectos más destacados de la reforma es la equiparación normativa de los cigarrillos electrónicos y dispositivos de tabaco calentado con el tabaco convencional, sometiéndolos a las mismas restricciones de uso en espacios públicos.
Hay que destacar que el decreto que desarrolla la regulación de los nuevos dispositivos de tabaco ya ha sido enviado a las instituciones europeas para su evaluación y para recoger posibles alegaciones. La ministra García ha expresado su confianza en que el borrador pueda salir adelante pronto, y ha subrayado que estas medidas se enmarcan en una estrategia coordinada con otros estados miembros de la Unión Europea a través del Consejo de Ministros de Salud, siguiendo las recomendaciones de organismos internacionales.
Objetivo de salud pública
Con esta reforma, el gobierno español pretende avanzar en la lucha contra el tabaquismo, considerado uno de los principales factores de riesgo para la salud pública. La ampliación de los espacios libres de humo responde a la evidencia científica sobre los peligros del humo de segunda mano, incluso en espacios exteriores donde la concentración de personas puede suponer un riesgo para los no fumadores.