Trabajo alerta de multas de hasta 980.000 euros para las empresas que no protejan a sus trabajadores del calor extremo
El ministerio dirigido por Yolanda Díaz intensificará la supervisión durante el verano a más sectores, incluyendo hostelería, comercio y actividades al aire libre

La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo del gobierno español, Yolanda Díaz en el acto de Sumar en Viladecans para defender la reducción de jornada.
El Ministerio de Trabajo y Economía Social ha emitido una advertencia a las empresas españolas ante la llegada del verano: exponer a los trabajadores a temperaturas elevadas durante los meses estivales podría comportar sanciones que oscilan entre los 2.451 euros y los 980.000 euros en los casos más graves. Así lo ha comunicado Cristina Fernández, directora general de Inspección de Trabajo y Seguridad Social (ITT), durante la presentación oficial del plan de actuaciones para la temporada estival. La ministra Yolanda Díaz ha subrayado que el objetivo principal "es prevenir y no tener que reparar" y anticiparse a posibles situaciones de riesgo laboral relacionadas con las altas temperaturas.
Durante su intervención, Díaz ha destacado que este año se ampliará el ámbito de control más allá del sector agrícola, tradicional foco de atención en estas campañas. "Se abre el foco", ha afirmado la vicepresidenta, señalando que la supervisión incluirá también sectores como la hostelería, el comercio y las actividades desarrolladas al aire libre. Además, ha aclarado que la campaña no se limitará únicamente a la sensibilización e información, sino que buscará también controlar la economía irregular y el fraude de contratación temporal que suele incrementarse durante esta época del año. La responsable de Trabajo ha anunciado que entre junio y septiembre "se intensificará" la vigilancia del cumplimiento normativo, con especial atención a la situación de los "trabajadores extranjeros".
El plan presentado refleja un significativo aumento en la actividad inspectora en los últimos años. Según los datos aportados por la ministra, las sanciones por incumplimientos en materia de seguridad y salud laboral relacionadas con la exposición a altas temperaturas se han multiplicado, pasando de 57 en el 2021 en 275 en el 2023. Más chillón todavía resulta el incremento de los requerimientos, que han crecido desde los 401 hasta los 4.175 en el mismo periodo. En términos económicos, el importe total de las multas ha experimentado un aumento espectacular, elevándose desde los 175.000 euros recaudados en el 2021 hasta los 1,4 millones de euros del año pasado.
Normativa sobre exposición a temperaturas extremas en entornos laborales
La legislación española establece varias medidas para proteger a los trabajadores ante los riesgos derivados de la exposición a temperaturas extremas. El Real Decreto 486/1997 determina que en los puestos de trabajo cerrados se tienen que cumplir una serie de condiciones termohigrométricas que garanticen un ambiente laboral adecuado. Para trabajos sedentarios, la temperatura tiene que oscilar entre los 17 y 27 grados centígrados, mientras que para trabajos ligeros se establece un rango entre 14 y 25 grados.
No obstante, el plan presentado por el Ministerio de Trabajo va más allá de los espacios cerrados, abordando también la problemática de los trabajos al aire libre, donde las condiciones climáticas pueden suponer un riesgo significativo para la salud de los empleados durante los meses de verano. En estos casos, la normativa exige a los empresarios adoptar medidas preventivas como la reorganización de las tareas para evitar las horas de máxima calor, establecer pausas adicionales, proporcionar agua potable en bastante cantidad o habilitar zonas de sombra para los descansos.
El incumplimiento de estas obligaciones puede derivar en las abundantes sanciones mencionadas, cuya gravedad varía en función de varios factores como la reincidencia, el número de trabajadores afectados o las consecuencias para la salud de los mismos. Les infracciones se clasifican en leves, graves y muy graves, pudiendo alcanzar los casi 980.000 euros en los casos más extremos.
El impacto del cambio climático en la seguridad laboral
La intensificación de las campañas de control sobre la exposición a altas temperaturas no es casual y responde a una realidad cada vez más preocupante: el aumento progresivo de las temperaturas como consecuencia del cambio climático. Los veranos en España son cada vez más calurosos y prolongados, lo cual incrementa los riesgos para la salud de los trabajadores, especialmente en sectores como la construcción, la agricultura o ciertos servicios.
Les olas de calor, cada vez más frecuentes e intensas, multiplican los casos de golpes de calor, deshidratación y otros problemas de salud relacionados con las altas temperaturas. Según datos del Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST), estos episodios extremos provocan anualmente numerosos accidentes laborales, algunos con consecuencias fatales.
Por esta razón, el Ministerio de Trabajo no sólo ha intensificado las inspecciones, sino que también ha reforzado las campañas informativas dirigidas tanto a empresas como a trabajadores. El objetivo es concienciar sobre la importancia de adoptar medidas preventivas adecuadas y reconocer a tiempo los síntomas de las patologías relacionadas con el calor.
¿Qué obligaciones tienen las empresas para proteger a sus trabajadores del calor?
Les emprendidas españolas tienen la responsabilidad legal de garantizar la seguridad y salud de sus empleados en todos los aspectos relacionados con el trabajo, incluyendo la protección delante de las altas temperaturas. Entre las medidas que tienen que implementar se encuentran la evaluación de riesgos específica por exposición al calor, la formación e información a los trabajadores sobre los peligros y medidas preventivas, la adaptación de horarios para evitar las horas de máxima calor, la provisión de equipos de protección adecuados y el establecimiento de protocolos de actuación en caso de emergencia.
Adicionalmente, tienen que realizar una vigilancia específica de la salud de los trabajadores expuestos, prestando especial atención a colectivos vulnerables como personas con patologías previas, mayores de 55 años, mujeres embarazadas o trabajadores no aclimatados. La legislación prevé incluso la posibilidad de paralizar la actividad cuando las condiciones ambientales supongan un riesgo grave e inminente para la salud de los empleados.
¿Cómo afecta a la campaña estival a los trabajadores temporales?
Uno de los aspectos destacados por la ministra Yolanda Díaz durante la presentación del plan ha sido la atención específica a la contratación temporal, tan habitual durante la temporada estival. El aumento de la actividad en sectores como el turismo, la hostelería o la agricultura suele ir acompañado de un incremento en la contratación de personal eventual, situación que en ocasiones deriva en irregularidades laborales.
La campaña no sólo vigilará las condiciones térmicas de los puestos de trabajo, sino también la legalidad de los contratos, el cumplimiento de las jornadas laborales y el respeto a los derechos de los trabajadores temporales. Especial énfasis se pondrá en la situación de los trabajadores extranjeros, colectivo particularmente vulnerable a posibles abusos.
Con esta amplia estrategia, el Ministerio de Trabajo pretende garantizar que el aumento de la actividad económica durante el verano no se traduzca en un deterioro de las condiciones laborales ni en un incremento de los riesgos para la salud de los trabajadores. Les cifras del año pasado, con más de 1,4 millones de euros en sanciones, evidencian que la inspección no dudará a actuar con contundencia ante los incumplimientos detectados.