HOMENAJE
Tírvia, segunda casa de Castellví
La oceanógrafa, fallecida el lunes a los 90 años, fue la primera mujer del mundo en dirigir una base científica en la Antártida. Pasó largas temporadas en el Pallars Sobirà, donde tenía residencia

Josefina Castellví, durante una entrevista para SEGRE en mayo de 2008. - ITMAR FABREGAT
La bióloga y oceanógrafa Josefina Castellví, primera mujer española en dirigir una base en la Antártida en 1984, falleció el pasado lunes a los 90 años alejada del foco mediático. Esta vecina de Barcelona mantuvo un fuerte vínculo con Tírvia, donde se construyó su segunda residencia y pasó largas temporadas de su vida. La científica sentía un cariño especial por este pequeño pueblo del Pallars Sobirà, lugar en el que su padre se refugió durante la Guerra Civil. Tras jubilarse, alternó su vida entre la gran ciudad y el Pirineu, encontrando en Tírvia tranquilidad y participando discretamente en la vida local del municipio. Licenciada y doctora en Ciencias Biológicas por la Universitat de Barcelona, Castellví jugó un papel clave en la creación de la Base Antártica Española Juan Carlos I, donde permaneció diez años. Llevó a cabo un total de 36 campañas oceanográficas, diez de ellas en la Antártida.
Su trayectoria le valió numerosos reconocimientos, entre ellos el Premio Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional (2002), la Creu de Sant Jordi (2003) y la Medalla d’ Or de la Generalitat (2021), además de galardones internacionales. Castellví fue precursora en alertar de los peligros del cambio climático. En una entrevista para este medio en 2008, advirtió que “la acción del hombre está rompiendo el equilibrio natural”.
Una proyección especial en Lleida
En enero de 2014, Josefina Castellví, entonces con 78 años, asistió al estreno en el Teatre Principal de Lleida de Els records glaçats, un documental de Albert Solé que narra el regreso de la oceanógrafa a la Antártida 25 años después de su primera expedición, un lugar al que Castellví había declarado que nunca regresaría. Rodado durante un mes en el continente helado, el largometraje fue nominado al Gaudí a la mejor película documental. La sesión en Lleida permitió a los asistentes conversar con la investigadora sobre su legado.