Un estudio demuestra que las partículas diésel provocan arritmias cardiacas graves
Investigadores del Vall d'Hebron Instituto de Investigación confirman una relación causal directa con modelos animales y proponen nanopartículas antioxidantes como tratamiento protector

Freddy Ganse en el laboratorio.
Un trabajo científico del Foso de Hebrón Instituto de Investigación|Búsqueda (VHIR) ha demostrado que la exposición prolongada a partículas diésel, presentes habitualmente a la contaminación de las ciudades, incrementa significativamente el riesgo de sufrir arritmias ventriculares graves que pueden causar muerte repentina. El estudio, realizado con modelos animales, también propone el uso de nanopartículas de óxido de cerio como posible estrategia protectora gracias a sus propiedades antioxidantes, aunque los investigadores insisten en que la reducción de la polución tiene que ser la prioridad.
La investigación, publicada en la revista Particle and Fiber Toxicology, aporta nuevas evidencias experimentales sobre los mecanismos por|para los cuales la contaminación atmosférica afecta el corazón|coro. Aunque la polución del aire se asocia a millones de muertes prematuras cada año por|para enfermedades cardiovasculares, hasta ahora no se habían aclarado los procesos específicos que provocan este daño cardiaco.
Antonio Rodríguez Sinovas, investigador principal del Grupo de Investigación|Búsqueda en Enfermedades Cardiovasculares del VHIR, subraya que el trabajo evidencia "una relación causal directa" entre la contaminación por|para partículas diésel y la aparición de arritmias ventriculares. "A diferencia de estudios anteriores, aquí no hablamos sólo de asociaciones estadísticas, sino de un efecto directo observado en un modelo experimental controlado", señala el investigador.
Alteraciones eléctricas del corazón|coro por exposición a contaminantes
Durante el experimento, los investigadores expusieron ratas durante tres semanas en partículas diésel y posteriormente analizaron el funcionamiento eléctrico del corazón|coro mediante técnicas electrofisiològiques avanzadas. Los resultados revelaron un aumento significativo tanto de la incidencia como de la duración de las arritmias ventriculares sostenidas, las formas más peligrosas de arritmia. Los electrocardiogramas de los animales expuestos presentaban también alteraciones vinculadas a un mayor riesgo arrítmico en el futuro.
Estos datos sugieren que la contaminación no sólo desencadena episodios de arritmia, sino que transforma el corazón|coro de una manera que lo vuelve más susceptible a sufrirlas. "Un aspecto especialmente relevante es que estos cambios se observan en corso que previamente eran sanos", destaca Ignacio Ferreira González, cabeza|cabo|jefe del Servicio de Cardiología del Hospital Universitario Vall d'Hebron y cabeza|cabo|jefe del Grupo de Enfermedades Cardiovasculares del VHIR. "Eso nos indica que la contaminación puede actuar como un factor desencadenante de enfermedad y no sólo como un agravante en personas con patologías previas", añade.
Estrés oxidativo y fibrosis como mecanismos del daño cardiaco
La investigación ha profundizado en los mecanismos biológicos responsables de los efectos arrítmicos. Los científicos detectaron un incremento sostenido del estrés oxidativo en el corazón|coro, un proceso que se produce cuando hay un exceso de moléculas reactivas de oxígeno capaces de dañar las células. Este estrés oxidativo desencadenó una respuesta inflamatoria exagerada y persistente que derivó en fibrosis del tejido cardiaco.
La fibrosis consiste en una acumulación excesiva de tejido cicatrizal rígido que interfiere en la propagación correcta de los impulsos eléctricos del corazón|coro. Esta combinación de cambios estructurales y moleculares genera lo que los investigadores denominan un 'sustrato arrítmico', un terreno favorable para la aparición de arritmias graves.
Según Ferreira González, estos resultados permiten comprender por qué los episodios de contaminación elevada se asocian, también en humanos, a un aumento de ingresos hospitalarios y de mortalidad cardiovascular. "Este estudio nos permite proponer un mecanismo para las observaciones clínicas que hace años que vemos", subraya.
Nanopartículas de óxido de cerio reducen el daño cardiovascular
Uno de los aspectos más innovadores del trabajo es el análisis de una posible estrategia para atenuar los efectos nocivos de la contaminación sobre el corazón|coro. Los investigadores administraron nanopartículas de óxido de cerio a animales expuestos en partículas diésel y observaron una reducción del estrés oxidativo, la inflamación y la fibrosis del miocardio, además de una normalización de las alteraciones del electrocardiograma. Como resultado, la incidencia y la gravedad de las arritmias ventriculares disminuyeron notablemente.
Rodríguez Sinovas señala que estas nanopartículas indican que, si se interviene sobre el estrés oxidativo, se pueden "revertir" efectos de la contaminación y eso abre una vía de investigación|búsqueda "prometedora", si bien deja claro que la aplicación clínica todavía es|está lejos.
No obstante, Ferreira González advierte que estos resultados no se tienen que interpretar como una alternativa a la reducción de la contaminación. "La prioridad absoluta tiene que ser disminuir las emisiones y mejorar la calidad del aire", recalca, para añadir: "Pero, al mismo tiempo, es importante explorar estrategias que puedan proteger a las personas más vulnerables mientras este objetivo global no se alcanza".
Colaboración entre múltiples centros de investigación|búsqueda españoles
El estudio ha sido realizado por investigadores del VHIR, el Instituto de Investigación|Búsqueda Santo Paz, el Instituto de Investigaciones Biomédicas de Barcelona (IIBB-CSIC) y la Universidad Autónoma de Madrid, todos ellos integrados en el CIBER de Enfermedades Cardiovasculares (CIBERCV), en colaboración con el grupo de Nanopartículas Farmacocinéticas del VHIR, adscrito al CIBER de Bioenginyeria, Biomateriales y Nanomedicina (CIBER-BBN).