SALUD
Rafael Ferreruela, oftalmólogo: “No hay nada concreto que uno pueda hacer para impedir que suba la presión del ojo”
Coincidiendo con el Día Mundial de esta enfermedad, el doctor leridano explica a SEGRE los riesgos que entraña y la importancia de la prevención, así como los avances en el tratamiento

Rafael Ferreruela - ILO OFTALMOLOGIA
Entrevista publicada el 14 de marzo de 2026
El doctor Rafael Ferreruela, uno de los referentes en oftalmología en Lleida con más de 40 años de trayectoria y fundador de ILO Oftalmología, comparte su visión profesional sobre esta enfermedad silenciosa que afecta en España alrededor de 1,1 millones de personas.
Hoy es el Día Mundial del Glaucoma. ¿Cómo se define exactamente esta enfermedad?
El glaucoma es una enfermedad que afecta a los ojos. Hay dos clases de glaucoma. El primero se llama glaucoma agudo y se da especialmente en personas mayores e hipermétropes. Consiste en una subida repentina de presión en el ojo. En el glaucoma agudo hay un dolor terrible, de los dolores más fuertes que hay. Incluso se le llamaba el "dolor en clavo". Pero este tipo de glaucoma prácticamente ha desaparecido, al menos en Occidente, porque lo detectamos mucho antes y es sencillo de identificar a tiempo. Los oftalmólogos tenemos un láser con el que, haciendo un pequeño disparo en el iris, se crea una comunicación entre dos zonas del ojo para que pase el líquido. Yo a veces lo comparo con cuando en una puerta se hace un agujero para una gatera para que pase un ratón. Antes eran muy frecuentes; ahora creo que los oftalmólogos jóvenes que hacen la especialidad no han visto un glaucoma agudo nunca.
El otro tipo de glaucoma, que es el más frecuente, es el crónico, que va poco a poco y no da síntomas. Es el más común y el que existe hoy en día. El que lo tiene no se entera hasta que está en una fase muy avanzada. Por eso se le pone una etiqueta que a mí me parece exagerada, que es la de "ceguera silenciosa". Para mí, silenciosa sería cuando te aparece hoy y en una semana o un mes te has quedado sin visión. El glaucoma da tiempo.
El glaucoma, como definición, es una alteración en el nervio óptico, que es el que conduce la luz y la visión al cerebro. Es una alteración producida por cambios que se producen allí, por falta de sangre o de riego sanguíneo en esa zona.
Si no da síntomas, ¿cómo se detecta el glaucoma en la consulta?
Los signos que encontramos cuando uno va al oftalmólogo suelen ser la presión del ojo algo alta. Por eso mucha gente asocia la presión con el glaucoma. Después hay alteraciones en los campos visuales y en el fondo de ojo, donde el nervio óptico empieza a alterarse. Científicamente se dice que el glaucoma es una neuropatía óptica isquémica.
Si una persona tiene antecedentes familiares de glaucoma, ¿qué debe hacer?
Las personas que tienen antecedentes tienen una ventaja y un inconveniente. El inconveniente es que tienen algo más de riesgo de tener glaucoma. Y la ventaja es que, como han tenido un familiar con la enfermedad, están avisados. No es para tener mucho miedo, pero sí para revisarse, sobre todo cuando se tiene cierta edad. De todas maneras, todo el mundo que va a una consulta de oftalmología, sea pública o privada, suele tener la presión del ojo medida por sistema.
¿Hay algo que se pueda hacer en el día a día para prevenir el glaucoma?
No. Así como hay enfermedades en las que influyen factores como la obesidad, la diabetes, la alimentación o el ejercicio, en el glaucoma no hay ninguna medida concreta que permita prevenirlo, aunque llevar una vida sana siempre es positivo e ir al oftalmólogo de vez en cuando también.
¿Ha habido avances importantes en la detección del glaucoma en los últimos años?
Sí, sobre todo en el diagnóstico. Las pruebas que se hacen hoy en día son mucho más precisas. Cuando hay sospecha de glaucoma, no basta con una sola prueba. Hay que hacer un seguimiento para ver si hay evolución, porque no todos los nervios ópticos aguantan lo mismo. Hay personas cuyos nervios ópticos resisten más presión que otros. Depende de muchos factores, entre ellos la edad del paciente.
¿Qué pruebas se utilizan actualmente para detectar y controlar la enfermedad?
Hoy en día hay pruebas como la OCT, los campos visuales y las fotografías del nervio óptico. De una visita a otra, el oftalmólogo compara los resultados y ve si hay evolución. Incluso las propias máquinas ya hacen comparaciones automáticas.
¿Cuál es el tratamiento habitual del glaucoma?
Principalmente, las gotas, que son las encargadas de bajar la presión del ojo. Hay medicamentos que dicen reforzar el nervio óptico, pero lo que realmente funciona es bajar la presión.
Si la presión no se controla con gotas, entonces se pasa al tratamiento quirúrgico. La cirugía consiste en crear una especie de válvula de escape para el líquido del ojo, como la válvula de una olla a presión. Antes se hacían simplemente agujeros por donde salía el líquido. Ahora existen válvulas más inteligentes que regulan cuánto líquido pasa.
¿Hay algún tratamiento innovador?
El tratamiento con láser tiene mucho interés. En el lugar por donde pasa el líquido se hacen unos disparos que pueden ayudar a bajar la presión del ojo. No siempre funciona, pero es inocuo. Si baja la presión, bien; y si no baja, no pasa nada. Esto se llama trabeculoplastia selectiva.
¿Cómo actúa este láser exactamente?
Actúa sobre una especie de malla o filtro por donde se drena el líquido del ojo. Con los años, ese filtro se va obstruyendo, como un colador. El láser actúa como si lo limpiaras en distintos puntos para que vuelva a pasar el líquido.
¿Cada cuánto deben acudir al oftalmólogo los pacientes con glaucoma?
Depende del caso. Si una persona tiene antecedentes familiares, pero todo está normal, puede revisarse cada uno o dos años. Cuando ya hay daño en el nervio óptico, las visitas deben ser más frecuentes para ver si hay evolución. Si la presión está muy alta y se inicia un tratamiento, se puede citar al paciente a los quince días para comprobar si ha bajado. Es el oftalmólogo quien va ajustando la frecuencia de las revisiones según cómo evolucione el paciente.
¿Los pacientes con glaucoma pueden hacer vida normal?
Completamente normal. No hay nada concreto que uno pueda evitar para impedir que suba la presión, aunque siempre es aconsejable llevar una vida saludable.
¿Qué porcentaje de pacientes termina perdiendo la visión?
Yo creo que bastantes pocos, al menos en nuestro país, donde el nivel de medicina es alto. En cambio, en otros lugares la situación es diferente. Yo voy cada año a Dakar, donde tenemos una clínica para atender pacientes dentro de un programa de cooperación, y allí vemos muchos más casos. La proporción de glaucoma es mucho más alta en la población negra y aparece a edades más jóvenes. Además, muchos pacientes no tienen medios para comprar las gotas o viven lejos de hospitales.
El glaucoma es una enfermedad de riesgo: el paciente que no va al oftalmólogo tiene más riesgo, el que vive lejos de un hospital tiene más riesgo y el que vive en un país con menos recursos también.
¿Existe una edad a partir de la cual el riesgo de glaucoma es mayor?
Puede aparecer a cualquier edad, incluso desde el nacimiento, lo que se llama glaucoma congénito. Pero en la práctica suele detectarse más a partir de los 45 o 50 años, cuando empieza a aparecer la vista cansada.
¿Qué diferencia hay entre el glaucoma agudo y el crónico?
En el caso de glaucoma agudo, hay un lugar por donde se va el líquido del ojo y de pronto se cierra. Es como una puerta que se cierra de golpe por una corriente de aire. Para evitarlo, se hace un pequeño agujero con láser en el iris, como la gatera que mencionaba antes.
Por lo que respecta al glaucoma crónico, el filtro por donde se drena el líquido está abierto, pero existe una malla que con los años se va obstruyendo y dificulta el paso del líquido.
En los últimos años se habla mucho de un aumento de la miopía entre la población, sobre todo joven. ¿A qué se debe?
Puede influir el uso de pantallas y el hecho de mirar mucho de cerca en lugar de mirar lejos, al horizonte.
También ocurre que hoy afinamos mucho más en el diagnóstico. Antes una persona podía tener media dioptría o una dioptría y no se miraba porque veía suficientemente bien.
En cualquier caso, siempre recomiendo algo muy sencillo: cuando se está mirando una pantalla, levantar la vista de vez en cuando, mirar lejos y salir al aire libre.
¿El glaucoma es más frecuente en personas con problemas de visión?
El ojo hipermétrope es un ojo más pequeño y con los espacios internos más reducidos. Por eso el hipermétrope es más propenso al glaucoma agudo, que también se llama de ángulo cerrado. El ojo miope es más grande y tiene más espacio; por lo tanto, tiene más tendencia al glaucoma crónico, es decir, de ángulo abierto.
¿Cree que son útiles las campañas para prevenir el glaucoma?
Siempre es bueno prevenir. En algunos países, como en Dakar, organizamos revisiones gratuitas en estas fechas y acude mucha gente que nunca se ha visitado.
Sin embargo, en lugares donde ya existe un seguimiento oftalmológico habitual, una sola visita en una campaña no siempre permite diagnosticar un glaucoma si el caso es dudoso. Por eso el diagnóstico debe hacerse con cuidado y con el control adecuado.