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BOOMERISMO ILUSTRADO

Pro Evolution Soccer: la época dorada de los juegos de fútbol

Hubo una época que la diversión pasó delante del realismo. ¡Y que bien lo pasamos!

Imatge del Pro Evolution Socer

Lleida

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El capítulo de este mes de la sección Boomerismo Ilustrado de Vint-i-dos empieza a finales de los años 90 y con un videojuego que lo revolucionó todo, el Fifa 98. Fue la entrada global en el mundo de los simuladores de fútbol moderno con las consolas de nueva generación que teníamos en casa, mayoritariamente la Sony PlayStation.

Con el Fifa parecía que la editora EA Sports sería la reina dominante, pero poco a poco y culpa de unas malas decisiones en jugabilidad, hicieron que fuera perdiendo peso. ¿Y quién se llevó el pastel de la cuota de público? Una productora japonesa denominada Konami que ya hacía años que creaba juegos de fútbol.

Pero no fue hasta el 2003, cuando Konami lanzó al mercado y para PlayStation la tercera entrega de un juego de fútbol que en Europa se llamaba Pro Evolution Soccer (a partir de ahora PES). También se llamaba International Super Star Soccer o Winning Eleven, dependiendo de la zona de lanzamiento.

Aquel año explotó la pasión por el PES. Tanto, que las siguientes ediciones Pro Evolution Soccer, de la cuarta al 2009, son recordadas para toda una generación que se dejó, en el mejor de los casos, centenares de horas.

El PES era un juego divertido y fácil de jugar y de dominar para todo tipo de jugadores, las animaciones y los grafismos de los jugadores, aficionados y estadios eran una delicia para la época, y las modalidades de juego atrapaban a cualquier aficionado al fútbol. Vuelvo a hablar de la diversión. El PES era un juego sin más pretensiones que la de hacérnoslo pasar bien, mientras el Fifa buscaba reflejar el realismo total, y eso lo convertía en un juego aburrido, lento y con una curva de aprendizaje larga.

Vuelvo al PES. Aquellos años fueron la época del Barça de Ronaldinho, del Chelsea de Lampard, del Milan de Pirlo, del Inter de Adriano y del Madrid de Zidane. Eran algunos de los pocos nombres reales, ya que Konami no tenía licencias para utilizarlos (las tenía todas el Fifa), y por eso el FC Barcelona tenía que jugar contra, por ejemplo, el Galicia Azul o el Cyan Vigo. Pero eso, más allá de alejar a los jugadores del PES, consiguió crear un ejército de usuarios que editaban cada jugador, equipo, escudo y cualquier otro elemento del juego que lo hiciera más próximo a la realidad.?

Así, las versiones modificaas del PES circulaban libremente por aquellas redes y programas de intercambio de archivo todavía primarios.

Es precisamente gracias a esta falta de licencias que el PES consiguió la épica total cuando ofreció la posibilidad de llevar un equipo de jugadores malos como la tiña y totalmente inventados a la gloria del fútbol. Desde aquí un homenaje a Castolo, Minanda o en Valeny.

Con los años EA Sports entendió que la gente quería más diversión y menos realismo, y fue convirtiendo el Fifa en un PES con todos los nombres y licencias reales. Konami empezó a perder la batalla y ahora se encuentra en plena refundación. ¡Larga vida al PES!

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