AGRICULTURA
Los casos de fuego bacteriano en Lleida se disparan a más de un millar el año pasado
Frente a las entre 300 y 400 parcelas registradas los últimos ejercicios al favorecer su difusión la meteorología. Permitida la aplicación de forma excepcional de un producto biológico

Imagen de archivo de una explotación de perales de Lleida afectado por fuego bacteriano. - ACN
Los casos de fuego bacteriano en la zona frutícola de Lleida se han disparado en el último año favorecido por la meteorología en floración, con elevadas temperaturas y humedad. En concreto, se superaron el millar de parcelas afectadas, mientras que en los últimos años se registraban entre 300 y 400 casos como máximo.
Así lo explica el jefe de la sección de Agricultura y Sanidad Vegetal de los Servicios Territoriales de la conselleria en Lleida, Xavier Auqué. Recuerda que la bacteria entra en los frutales por las flores, cuando esta se encuentra ya abierta, pero necesita cierta temperatura y niveles de humedad. Mientras que en otros ejercicios en los meses de marzo o abril no se daban esas condiciones óptimas para la plaga, sí se dieron el pasado año y recordó el pedrisco que se registró el 19 de marzo.
En fuego bacteriano afecta a membrilleros, manzanos y, especialmente, a perales. En la provincia de Lleida hay 13.853 hectáreas de estos frutales, en concreto son 108 de membrilleros, 8.153 de perales y 5.592 de manzanos.
Esta bacteria es devastadora y puede provocar la muerte del árbol y arrasar plantaciones enteras si no se detecta y actúa contra ella.
Agricultura trabaja con modelos matemáticos de la Universidad de Maryland (EEUU), junto con datos como la temperatura, la humedad y el estado fenológico de las plantaciones, predice el peligro de infección y cuándo podrán apreciarse los síntomas, una herramienta que ya avanzó que la de 2025 sería una campaña especialmente difícil. Auqué destaca la colaboración de las Asociaciones de Defensa Vegetal (ADV) en la prospección de la zona frutícola, al igual que los agricultores.
Cuando se detectó por primera vez la enfermedad, se procedía al arranque de la parcela afectada y a indemnizar al afectado. Pero desde 2015, cuando Lleida dejó de ser considerada zona protegida por la incidencia del fuego bacteriano, se pasó a intentar contener la enfermedad. Ahora, en caso de detectar la bacteria, se cortan las ramas 40 centímetros por debajo de la zona maltrecha y se procede a la quema de los restos. Todo ello a pesar de que en casos extremos se puede llegar al arranque de la parcela. Xavier Auqué explica que la inmensa mayoría de los casos registrados el año pasado han acabado con podas sanitarias.
Por razones meteorológicas, al ser una zona de floración temprana, los problemas del fuego bacteriano son especialmente graves en el Baix Segre, en poblaciones como Soses, Aitona, Serós, La Granja d’Escarp o Massalcoreig. En cuanto a afectaciones, las más importantes se han registrado en fincas de perales y, por detrás, las de manzanos.
El ministerio de Agricultura ha autorizado la aplicación excepcional de un producto biológico para combatir la enfermedad del fuego bacteriano en perales y manzanos. El fitosanitario, a base de bacteriófagos, se ha autorizado en Catalunya, Aragón y La Rioja por un periodo entre el 15 de marzo y el 12 de julio. La resolución de autorización establece las condiciones de dosis, número de aplicaciones, volúmenes y plazos de seguridad, entre otros.