AGRICULTURA
Solo una de cada diez explotaciones agrarias está dirigida por menores de 41 años en Lleida
El 43% de los titulares en la provincia se encuentran en edad de jubilación. El Pla d’Urgell, la Noguera y Les Garrigues, las comarcas más tensionadas por la falta de relevo generacional en el campo

Garantizar el relevo generacional es uno de los principales retos del sector agrario.
El relevo generacional sigue siendo el principal desafío para garantizar la continuidad del sector agrario leridano. Los últimos datos publicados por la conselleria de Agricultura a partir de la declaración agraria anual (DUN) de 2025, ponen de manifiesto que el agrario es un sector altamente envejecido, ya que casi el 43% de los titulares de las explotaciones de la demarcación tienen más de 65 años (7.279 personas), en contraste con tan solo el 10,4% que son menores de 41 años (1.767). Esto representa que por cada joven agricultor o ganadero hay más de cuatro titulares en edad de jubilación. Por su parte, el colectivo de entre 56 y 65 años representa uno de cada cuatro “jefes” de explotación, con 4.178, mientras que otro 22 por ciento corresponde a los agricultores o ganaderos que están al frente de una explotación con entre 41 y 55, con un total de 3.731.
La evolución respecto a 2015 confirma una tendencia preocupante y es que hace una década, los responsables de explotación mayores de 65 años representaban el 37% del total frente al 43% actual. Entre las comarcas que presentan un mayor desequilibro en este sentido se encuentran el Pla d’Urgell, donde más de la mitad de los jefes de explotación superan la edad de jubilación, mientras que solo el 7% son menores de 41 años. Una tónica similar se da también en la Noguera, Les Garrigues o el Segrià. Con todo, todavía hay dos territorios en la demarcación que, estadísticamente, tendrían asegurado este relevo generacional. Se trata del Pallars Sobirà, donde se registran 52 titulares jóvenes frente a 26 en edad de jubilación, y Aran, con 42 frente a 20.
Garantizar que el campo cuente con un relevo generacional es vital, tanto para garantizar la soberanía alimentaria, como para evitar la despoblación. Es por eso que las organizaciones agrarias reclaman medidas y ayudas en esta dirección.
Otro fenómeno que apuntan los datos publicados por la Generalitat es la concentración. Mientras que las explotaciones en manos de personas físicas han caído un 26,3% en la última década, pasando de 23.009 a 16.955, las que se encuentran en manos de personas jurídicas alcanzan las 3.327. Esto sugiere un trasvase progresivo desde las explotaciones familiares hacia estructuras empresariales más grandes. La superficie media de las dirigidas por una persona física se sitúa en las 38,3 hectáreas, mientras que las de las personas jurídicas alcanza las 71,42 hectáreas, casi el doble.
Más del 70 por ciento tienen como “jefe” a un hombre
Una de las claves para combatir la falta de relevo generacional es la incorporación de mujeres al sector agrícola, y pese a que ha habido algún avance en este sentido, los datos publicados por Agricultura demuestran que las explotaciones agrícolas de Lleida siguen estando lideradas mayoritariamente por hombres, tanto que apenas un 29% tiene como responsable a una mujer, apenas un punto porcentual más que en 2015. La conselleria sitúa en 12.043 las que cuentan con un payés o ganadero como responsable, mientras que solo 4.912 tiene a una agricultora como máxima responsable. Además, de estas únicamente 303, es decir apenas un 6,1%, son menores de 41 años, mientras que aquellas que están en edad de jubilación superan el 55%. El Pallars Jussà es la comarca que presenta un mayor número de mujeres al frente de explotaciones, con casi el 35% del total, seguida del Pla d’Urgell (31,6%).