Almenar celebra 100 años de su eléctrica municipal, un modelo único y público de energía
Este municipio del Segrià conmemora el centenario de la construcción de su primera central y la creación de la eléctrica municipal, una de la escasa decena que queda en Lleida. Suministra a unos dos mil abonados, casi todos del pueblo y patrocina actividades de entidades, eventos y obras

La Catalina, la primera central de Almenar.
Más del 90% de las viviendas y empresas de Almenar recibe la electricidad de la compañía municipal. Este es uno de los diez municipios leridanos que todavía tiene una y el único que conserva en manos públicas la producción de energía, la distribución y la comercialización a los vecinos. Cuando la UE obligó a separar estas tres actividades a principios de siglo, Almenar no renunció a ninguna. El ayuntamiento quedó como propietario de la central hidroeléctrica, mientras que la eléctrica municipal se dividió en una distribuidora y una comercializadora. Este fin de semana se conmemora su centenario con cerca de 2.000 abonados y proyectos para asegurar su futuro.
Todo empezó con la Catalina, una central hidroeléctrica en el Canal de Pinyana que el ayuntamiento acordó construir en 1925. Empezó a producir en 1928 bajo la gestión del consistorio, que desde el primer momento se hizo cargo de la red de distribución. Un siglo después, la producción de energía procede del Salt d’Almenar, otra central construida en los años 80 que genera 1.400.000 kWh al año, el equivalente al 20% del consumo del pueblo. Esta producción se vende a través del Operador del mercado ibérico de energía (OMIE), donde la comercializadora municipal compra el suministro. Las líneas eléctricas de la distribuidora pública suman ya 90 kilómetros.
Llegar hasta aquí no ha sido fácil. En el sector de la energía, la eléctrica de Almenar, con 4 trabajadores fijos y 2 eventuales, tiene las mismas obligaciones ante la administración y los consumidores que una multinacional. Es un mercado cada vez más exigente en trámites y rendición de cuentas, lo que perjudica a las operadoras más pequeñas y favorece la disolución de eléctricas municipales.
La eléctrica de Almenar, como otras compañías municipales, puede mantener todavía precios competitivos al no repartir dividendos. La empresa pública patrocina desde actividades de entididades deportivas, culturales y sociales hasta la renovación del alumbrado y obras en patrimonio histórico.
“Nadie se ha quedado sin luz por no poder pagar el recibo”
“Nadie se ha quedado sin luz por no poder pagarla”, afirma la alcaldesa de Almenar y presidenta de la eléctrica municipal, Teresa Malla, que afirma que “nos adelantamos años” a la legislación que impide cortar el suministro a personas en situación de vulnerabilidad. “Durante la pandemia, cuando todo estaba parado, hicimos planes de pago y de potencia a la carta, especialmente a comercios”, indicó Malla, que apuntó que esto supuso asumir pérdidas. “Tener nuestra propia eléctrica nos aporta una inyección económica como ayuntamiento y es buena para los abonados: no son un número, son vecinos”, concluyó.
Celebración en la actual central y la antigua acogerá un museo
La actual central hisdroeléctrica será escenario el sábado, a partir de las 19.00 horas, de la celebración del centenario de la eléctrica municipal, con un acto abierto a todos los abonados. Comenzará con una visita a las instalaciones de la central e incluirá música en directo y degustaciones de diferentes productos. En cuanto a la antigua central, ahora en desuso, el consistorio ha iniciado las primeras actuaciones para consolidar su estructura y frenar su deterioro. Prevé rehabilitarla a medida que recabe fondos para ello, con el fin de convertirla en un museo dedicado a la historia de la producción y distribución de la energía en el municipio.