El calor provoca en un mes más de 1.800 atenciones en Urgencias en Lleida
Las altas temperaturas disparan las asistencias por encima de 10 diarias en el Pirineo

Las sombras van buscadas estas semanas para evitar un golpe de calor. En la imagen, en la canalización. - JORDI ECHEVARRIA
Las elevadas temperaturas que desde finales del mes de mayo vienen registrándose en Lleida están teniendo efectos en la salud de sus habitantes, que entre el 21 de mayo y el mismo día del mes de junio han requerido un total de 1.845 atenciones con ingreso en los servicios de Urgencias de los centros hospitalarios de la demarcación.
Las elevadas temperaturas que llevan azotando las comarcas de Lleida desde finales de mayo están teniendo un impacto notable en la salud de sus habitantes: en el mes transcurrido entre el 21 de mayo, cuando el calor comenzó a apretar, y el pasado sábado 21 de junio han sido atendidas en los servicios de Urgencias de los centros hospitalarios un total de 1.845 personas.La media, de 57,6 atenciones diarias, resulta elevada aunque se mantiene en niveles similares a los de los últimos años, en los que las temperaturas se han consolidado en cifras extraordinariamente elevadas frente a las de las décadas anteriores. La afección por zonas también ofrece resultados llamativos, con 1.457 atenciones en Urgencias en esas 32 jornadas en el hospital Arnau de Vilanova mientras en el Alt Pirineu i Aran, en los centros sanitarios de Vielha, Tremp y La Seu, las asistencias se disparaban hasta las 388, con una media claramente superior a la decena diaria.Estos datos, procedentes del POCS (Plan Operativo para prevenir los efectos del Calor sobre la Salud) dan fe de las temperaturas inusualmente elevadas que se están viviendo en la demarcación.
Así, las noches tropicales con mínimas de 20º, que empezaron a menudear en la ribera del Segre a finales de mayo, se han instalado de manera prácticamente continua en la capital y sus inmediaciones: hubo cinco del 17 al 23 de junio, y una de las dos que no alcanzó esa cota, la del jueves 19, lo hizo por menos de cuatro décimas. Las previsiones de la Aemet apuntan a que eso no cambiará en la próxima semana y anticipan que la noche leridana subirá un escalón a partir del 1 de julio con la llegada de las primeras noches ecuatoriales o tórridas, las que se caracterizan por mínimas de 25º o más. Otros portales meteorológicos prolongan la previsión de noches tropicales consecutivas hasta al menos la segunda semana de julio.
Esas temperaturas anormalmente elevadas durante un periodo tan prolongado entrañan riesgos para la salud al impedir el descanso nocturno, con los consiguientes efectos insomnes de cansancio e irritabilidad, y, además, afectar a la hidratación.
A esos efectos hay que añadirles los que provocan las máximas, con una previsión que apunta a pasar de 40º del sábado al miércoles y a no bajar de 37 desde mañana viernes.
En este caso, y además de la deshidratación y el cansancio, se añaden como riesgos principales de un estrés térmico prolongado, y asegurado a partir de 40º, alteraciones electrolíticas como los calambres y daños en órganos como el hígado, el riñón y el cerebro (y alteración de sus funciones) por la paulatina desnaturalización de las proteínas que va procesando el metabolismo. Una exposición prolongada a temperaturas extremas puede desatar un golpe de calor, que se da cuando el cuerpo supera esa temperatura y comienza a desconectar funciones.
Sanidad estima que a partir de 36º hay riesgo para la salud en Ponent
El ministerio de Sanidad sitúa en los 36º el umbral de temperatura a partir de la cual se producen olas de calor con riesgos para la salud, incluido el mortal, en el llano de Lleida, un área en la que incluye el Segrià, Les Garrigues, el Pla d’Urgell, la Noguera, el Urgell, la Segarra y el Solsonès. Para las del Pirineo (Pallars Jussà, Sobirà, Alta Ribagorça, Val d’Aran y Alt Urgell, esa cota se sitúa en los 28,6º. La Generalitat ha publicado en este sentido un manual de consejos para evitar riesgos para la salud, que incluyen un ABC referido a la necesidad de procurar Aire, Bebida y Casa. Las personas que trabajan al aire libre deben llevar gorra y beber más de lo habitual.
UGT recuerda que un golpe de calor es un accidente laboral
“Los impactos derivados del aumento de la temperatura ponen en riesgo la salud, especialmente en trabajos que se desarrollan en condiciones de estrés térmico”, recordó el sindicato UGT, que destacó que “un golpe de calor es un accidente laboral”. Esa es, a falta de la autopsia, la causa que la Guardia Civil y la Inspección de Trabajo manejan como hipótesis más probable en la muerte del temporero pakistaní sin papeles fallecido el viernes en Fraga. Precisamente, Fruita amb Justícia Social y la CUP denunciaron que la muerte del trabajador es una “consecuencia directa del modelo agroindustrial” y pidieron límites que impidan esta “violencia estructural”.