La CHE amenaza con vetar las barcas en los pantanos de Canelles y Santa Anna
Urge a los municipios de los pantanos de Santa Anna y Canelles a habilitar una estación de desinfección del mejillón cebra. Los consistorios buscan fondos y descartan hacerlo este año

Una barca a motor en el pantano de Canelles el pasado mes de marzo. - JORDI ECHEVARRIA
“De no ser así se deberá suspender la navegación en estos embalses, tal y como establece la normativa de navegación de la cuenca del Ebro”, ha advertido la CHE (Confederación Hidrográfica del Ebro) sobre la falta de estaciones de limpieza en los pantanos de Santa Anna y de Canelles que se han convertido en los últimos años en dos de los principales focos de atracción turística y deportiva de Lleida y de Huesca.
La campaña de control del mejillón cebra del año pasado detectó la presencia por primera vez de ejemplares adultos en Santa Anna, cuya ribera se extiende por el Segrià, la Noguera y la Llitera, y de larvas en Canelles, con orillas en la esas dos últimas comarcas y en la Ribagorça. En ambos casos, recuerda la CHE, “no existe ninguna estación de limpieza operativa”, algo que ha forzado al organismo de cuenca a lanzar esa advertencia: la ausencia de esas instalaciones puede provocar la prohibición de la navegación en ambos embalses, algo que supondría un duro impacto especialmente en los sectores de la actividad deportiva la restauración y el alojamiento.
Una única estación
El organismo de cuenca limita la exigencia a una estación para los dos embalses, cuyo uso pasaría a ser obligatorio antes de introducir las embarcaciones en el agua y nada más extraerlas de ella. Sin embargo, no parece que esa única instalación vaya a estar operativa este verano.
Los ayuntamientos están trabajando en su instalación, aunque eso quedará para el año que viene. “Tenemos que disponer de una en cada municipio, pero eso será el año que viene porque este no tenemos partidas habilitadas”, explicó la alcaldesa de Àger, Mireia Burgués, quien tiene claro que “el año que viene la tendremos que hacer sí o sí”.
Preocupa el elevado coste de las instalaciones de ese tipo. “Queremos contactar con la Diputación para que nos ayude a hacernos cargo de la inversión o bien que asuma la instalación”, anotó Burgués. La CHE y los ayuntamientos llevan desde diciembre, cuando se confirmó la presencia del molusco, manteniendo contactos con los ayuntamientos ribereños del Ribagorçana y “administraciones con competencias en materia de turismo para intentar que se habilite una durante la temporada de verano”.
La Confederación permitió la navegación en Semana Santa, después de que la detección del mejillón cebra coincidiera con la primera recuperación notable de los embalses, tras una larga e intensa sequía que había impedido la navegación, y permitiera reanudar la práctica deportiva en ellos.
n La CHE (Confederación Hidrográfica del Ebro) ha instado “a los usuarios de estos embalses (Canelles y Santa Anna) a dar cumplimiento a los protocolos de limpieza de embarcaciones y equipos”, que se encuentran disponibles en su web, o, como alternativa, “pasar por una estación oficial de limpieza de embarcaciones y equipos de la cuenca”. Las más cercanas a esos embalses se encuentran en Ponts, Tiurana y Sant Llorenç de Montgai, en Lleida, y en Mequinensa y en La Puebla de Castro, en Aragón.
Seis instalaciones de saneamiento en cuencas vecinas
as enviar un primer aviso a los ayuntamientos la pasada primavera, la Confederación se mostró partidaria de que la gestión de las instalaciones de desinfección esté en manos de “alguna administración o entidad con interés en que se mantenga la actividad lúdica” en el embalse aunque obliga a regular su funcionamiento mediante un convenio en el segundo caso. Las estaciones, en cualquier caso, deben prestar servicio “todo el año” y hacerlo en un horario “lo más amplio posible”. Las normas de limpieza exigen el uso de agua clorada a 60º y presión de 160 bares que tras su uso no puede ser vertida.