MOVILIDAD
Los alcaldes exigen priorizar la seguridad y revertir el déficit histórico de inversión
Lamentan las incidencias y reivindican un servicio adaptado a la actual y creciente demanda en Lleida. La Paeria anuncia reuniones en febrero para abordar mejoras en Rodalies de Ponent

Uno de los trenes que logró llegar ayer a la estación de Lleida-Pirineus por la mañana. - ÍNGRID SERRANO
Los alcaldes de las principales ciudades de Lleida con servicio ferroviario han criticado esta semana el caos que ha dominado el servicio, la falta de un transporte de mercancías apropiado y la ausencia histórica de inversiones. El alcalde de Lleida, Fèlix Larrosa (PSC), lamentó las “dificultades de movilidad” y apostó por un modelo “social y sostenible” con garantías de “seguridad de todas las líneas como ha hecho la Generalitat”. Añadió no obstante que es “imprescindible” mejorar las comunicaciones por tren en Lleida, “aumentar las frecuencias en la línea de Cervera, impulsar la de Les Garrigues y poner en marcha la de Aragón, que debería conectarnos con Monzón, por ejemplo”. Larrosa anunció que en febrero tiene previstas reuniones para debatir estas propuestas.
El primer edil de Mollerussa, Marc Solsona (APL), dijo que “estos días se ha evidenciado que Rodalies es un servicio esencial que condiciona la vida cotidiana”, con una “dimensión social y económica muy clara”, por lo que instó a que “no se repitan situaciones como esta”. También denunció falta de información a los municipios y los usuarios. A la suspensión del servicio en Mollerussa se añadió durante dos días el cierre intermitente de los pasos a nivel, por los que circulan unos 11.000 vehículos a diario.
La alcaldesa de Tàrrega, Alba Pijuan (ERC), se mostró muy crítica con el caos y dijo, en referencia al miércoles y el jueves, que “no hubo ninguna alternativa ferroviaria operativa”. También lamentó que de los cinco trenes previstos para la mañana del viernes para ir a Lleida solo uno llegó a destino. Reclamó un “transporte público de calidad y fiable que garantice el cumplimiento de los horarios y el máximo nivel de seguridad”. “Los perjudicados son los usuarios”, concluyó.
Jan Pomés (PSC), primer edil de Cervera, habló de las “deficiencias estructurales” del servicio que se acumulan “desde hace décadas” por falta de inversión “sostenida”. Pero añadió que el plan de Rodalies 2020-2030 marca una “inflexión”, ya que contempla una inversión total de 6.300 millones, de los que se han ejecutado más de 2.500 por parte del Estado.
Más allá de la línea de Lleida a Barcelona por Manresa, en las de la costa el alcalde de Les Borges, Josep Farran, denunció “desidia” y criticó que durante años “la atención se centró en desdoblar la carretera N-240 mientras se dejaban de lado alternativas como la gratuidad de la AP-2 (ya lograda) y la línea de tren”. “Nuestra pregunta es en qué lugar queda esta línea” dentro del esquema ferroviario catalán. Lamentó que la comarca albergue todas las infraestructuras (AVE, tren, AP-2 y N-240) y tenga poco servicio.