Diez años del derrumbe del campanario
Hoy se cumplen dos lustros del derrumbe de la torre de la iglesia de Sant Pere de Rosselló, que causó una gran expectación en las redes. El pueblo celebra este sábado la reconstrucción y los niños de la escuela han hecho trabajos para rememorar los hechos con las personas que los vivieron
Diez años hace hoy del derrumbe del campanario de Rosselló tras detectarse varias grietas. El 29 de enero de 2016 (a las 11.15 horas) es una fecha que no olvidan ni el exalcalde, Josep Abad, ni los vecinos. “Nos dio el tiempo justo para desalojar a los habitantes de casas próximas que no se querían marchar y no hubo que lamentar víctimas”.
El vídeo del desplome corrió como la pólvora por las redes sociales. “Lo grabé yo mismo, ya que era la única persona, junto con la arquitecta municipal y un contratista propietario de una camioneta roja aparcada en la plaza los que en ese momento estábamos allí. También hizo un vídeo que difundió. Estábamos los tres puesto que los agentes municipales se encargaron de que no hubiera curiosos porque la situación revestía peligro”.
Abad asegura que “me vino a la cabeza en 11-S de Nueva York. El polvo nos engulló y nos dimos cuenta de la catástrofe”.
La iglesia de Sant Pere es el único Bien Cultural de Interés Local del pueblo y “es importante que vuelva a la conciencia de todos, ya que los niños no han visto nunca cómo era y otros la han olvidado”, asegura Vicenta Guàrdia, de la Associació Mariana de Rosselló. Esta entidad, con el respaldo de todo el tejido asociativo del pueblo y del ayuntamiento, organizan este sábado un acto conmemorativo con talleres, exposiciones, conciertos y la proyección de un mapping.
Mención especial tiene el proyecto que ha llevado a cabo la escuela la Rosella en el que los niños han trabajado este dato con las personas mayores para que explicaran cómo era el templo como una actividad intergeneracional en la que han podido conocer la historia haciendo dibujos, construcciones y un libro donde han recogido todo lo aprendido.
En la catequesis los niños también han hecho un trabajo de investigación con sus padres y abuelos. Todos los actos del sábado se harán dentro de la iglesia y en la plaza. Dentro habrá vídeos, paneles informativos y una exposición de dibujos y fuera, distintos juegos, uno de ellos inspirado en la reconstrucción del campanario, una merienda y conciertos.
El obispado no tiene previsión de levantar una nueva torre
Rosselló reabrió su iglesia 27 meses después del derrumbe pidiendo reconstruir el campanario. La nueva estructura es un recordatorio de que allí hubo una torre y, de hecho, hay una plataforma preparada para poder levantarla. Sin embargo, fuentes del Obispado de Lleida indicaron que no hay intención ni a medio ni a largo plazo. Durante los 2 años y 3 meses de reconstrucción, los actos religiosos se celebraron en un local cedido por la parroquia. “El ayuntamiento no tiene potestad para actuar en un edificio privado”, dijo el alcalde, Joan Andreu Urbano.