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Los alcaldes piden más inversiones en la red viaria: “Nuestras carreteras son las Rodalies del Pirineo”
“De El Pont de Suert a la Cerdanya se debería tardar dos horas como mucho”

Debate de los alcaldes de las capitales comarcales del Pirineo. - AMADO FORROLLA
“Nuestras carreteras son las Rodalies del Pirineo, y han de tener una solución igual que la han de tener los trenes”, señaló ayer el alcalde de Sort, Baldo Farré, en una de sus intervenciones en la mesa redonda El impulso municipalista dentro de la Trobada Connectem el Pirineu, organizada por el Grup SEGRE en el teatro La Lira de Tremp.
Los alcaldes de las capitales de las seis comarcas pirenaicas coincidieron en sus intervenciones en agradecer a la Generalitat el compromiso de impulsar la mejora de la N-260, aunque también confluyeron a la hora de reclamar mayores inversiones en la red viaria, tanto en la red principal como en las carreteras secundarias entre las poblaciones y muchos de sus núcleos agregados.
“De la Cerdanya a El Pont de Suert se debería tardar dos horas como mucho”, reivindicó Joan Barrera, alcalde de La Seu d’Urgell. Recorrer los 163 km que van de la capital de l’Alta Ribagorça a Puigcerdà cuesta en torno a dos horas y 45 minutos, con una velocidad media que no llega a los 60 km/h.
En ese sentido, Iolanda Eerran, alcaldesa de El Pont de Suert, reclamó que las actuaciones de mejora de la N-260 anunciadas ayer por la Generalitat “queden blindadas” para asegurar su ejecución y para evitar que se repitan episodios de postergación y olvido como los del túnel de Perves. “Han pasado 28 años desde el primer estudio y vamos por el tercero”, recordó. Tres décadas después, dijo, “Perves es una barrera, y eso hace que cueste menos llegar a Huesca que a Puigcerdà”.
Juan Antonio Serrano, alcalde de Vielha, abogó por “desinvertir, o dejar de invertir en un lugar, para hacerlo en otro”, y deslizó dónde debería aplicarse la primera receta. “El gran problema de Catalunya es Barcelona y el gran problema del Pirineo es Andorra”, dijo. “Dudo mucho de que a un paraíso fiscal se le hubieran facilitado tanto las cosas como a Andorra si hubiera estado junto a una ciudad como Barcelona”, añadió.
No obstante, el contexto de la mesa fue de confluencia. “Aquí hay algunas potencialidades que parece que nadie ve”, indicó el alcalde de Puigcerdà, Joan Manel Serra. “Hemos de trabajar para conseguir una gobernanza territorial. Catalunya ha de ser generosa con el Pirineo y nosotros hemos de ser generosos entre nosotros”, anotó Silvia Romero, alcaldesa de Tremp.
“Hemos de conseguir que vivir en el Pirineo no sea algo heroico sino una decisión más”, coincidieron varios de ellos.