MOVILIDAD
Renfe reabre la línea de la costa en medio de las protestas por el caos en la red ferroviaria
La compañía precisa que la circulación en la R13 y la R14 seguirá contando con buses “como refuerzo” si es preciso. Las dos manifestaciones en Barcelona claman por el mal estado de Rodalies

Miles de personas tomaron la plaza Sant Jaume de Barcelona para terminar la protesta convocada por la ANC, la que reunió a más manifestantes. - JORDI BORRÀS/ACN
Renfe confirmó ayer la reapertura definitiva de las líneas que conectan la estación de Lleida-Pirineus con la costa, la R13 y la R14, en las que se reprendió la circulación ferroviaria después de semanas en las que han sido necesarios trasbordos entre trenes y autobuses para completar los tramos de vía cortados. Sin embargo, la compañía ferroviaria precisó que el transporte por carretera seguirá activado “como medida de refuerzo”.
El anuncio llegó justo el día en el que se celebraron en Barcelona las dos primeras protestas ciudadanas por el caos ferroviario desatado en Rodalies el pasado 20 de enero, cuando la caída de un talud sobre un tren a su paso por Gelida (Barcelona) provocó la muerte de un maquinista en prácticas e hirió a otras 37 personas, cinco de ellas de gravedad.
Los primeros en tomar las calles de la capital catalana fueron los asistentes a la cita convocada por la Assemblea Nacional Catalana (ANC) y el Consell per la República, que bajo el lema “Prou! Única via, Independència”, marcharon desde el monumento a Rafael Casanova hasta la plaza Sant Jaume de Barcelona para denunciar la desinversión del Estado en la red de Rodalies y reivindicar que la única solución para resover la crisis es la independencia de Catalunya. La protesta, a la que acudieron 30.000 personas según los organizadores, y 8.000 según la Guàrdia Urbana de Barcelona, finalizó con un discurso del presidente de la ANC, Lluís Llach, quien reclamó a los partidos independentistas “que dejen de apoyar al PSC-PSOE y fuercen unas elecciones plebiscitarias”.
Por la tarde llegó el turno de la protesta convocada por una veintena de entidades que aglutinan a miles de usuarios del tren de toda Catalunya, que marcharon bajo el lema “Sense trens no hi ha futur” y como sucedió por la mañana con la manifestación organizada por la ANC, culminó en la plaza Sant Jaume. Los convocados, unos 40.000 según sus impulsores, y 3.000 la Guàrdia Urbana, denunciaron retrasos, falta de seguridad, desinversión y una mala gestión de Adif, Renfe y los gobiernos del Estado y de Catalunya. Durante la marcha se pudieron escuchar consignas como consignas como “Sense trens estem fotuts”, “Transport públic, servei de qualitat” o “Prou desgast mental i físic”.