Cancelaciones y más retrasos en AVE y Rodalies por la huelga de maquinistas
Único día de paro después de que sindicatos y ministerio cerraran ayer un pacto

Viajeros haciendo cola para subir a un bus en Cervera. - JORDI BONILLA
Ayer arrancó una huelga estatal del personal ferroviario que estaba prevista hasta mañana, pero los sindicatos la desconvocaron al mediodía al alcanzar un acuerdo ‘in extremis’ con el ministerio. En Lleida causó y retrasos en decenas de trenes de alta velocidad y Rodalies, incumpliéndose los servicios mínimos fijados para la operadora.
El de ayer fue un nuevo día de cancelaciones y retrasos de hasta más de dos horas en trenes de alta velocidad y Rodalies, donde no se cumplieron todos los servicios mínimos fijados a raíz de una huelga general del personal de la operadora que causó afectaciones en todo el Estado. Iba a ser el primero de tres días de paro, pero los sindicatos convocantes —Semaf, CCOO y UGT— cerraron al mediodía un pacto con el ministerio de Transportes para desconvocarlo (ver página 6).
Antes del mediodía, los paneles de la estación de Lleida ya habían anunciado más de diez cancelaciones, incluidos el primer Avant de las 7.05 horas y almenos tres AVE, tres trenes de la línea de Manresa y dos en la de la costa. Asimismo, dejaron de circular los cuatro Avant gratis de refuerzo entre la capital del Segrià y Barcelona que se pusieron en marcha el 26 de enero. Por contra, no hubo afectaciones en la línea de La Pobla, gestionada por Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya (FGC).
En la terminal se formaron largas colas en busca de información, pero el personal de Renfe no pudo asegurar la llegada de los trenes ni su horario. El resposable de movilidad de CCOO en Catalunya, Alberto Puivecino, argumentó que los maquinistas no incumplieron los servicios mínimos, sino que no pudieron conducir al no superar su tiempo de descanso mínimo a causa de las limitaciones temporales de velocidad.
En Mollerussa, la huelga provocó desplazamientos continuos entre la estación de tren y la de autobuses, ubicadas justo enfrente. Desde primera hora, la mayoría de usuarios se concentraron en la de autobuses, pero parte de los viajeros desconocían la huelga y permanecieron en la terminal ferroviaria, donde no había ningún aviso visible sobre la incidencia. La confusión aumentó por los mensajes de megafonía, que anunciaban los trenes con aparente normalidad. Pese a ello, a lo largo de la mañana solo pasaron dos convoyes: uno alrededor de las siete y media y otro sobre las 10.45 horas. Ante la falta de frecuencias, muchos pasajeros optaron por el autobús, incluidos algunos servicios de refuerzo que ayudaron a absorber parte de la demanda, informa J. Gómez.
En Tàrrega, muchos usuarios desconocían la convocatoria de paro, pero aun así coincidían en señalar que las incidencias en el servicio “son habituales, haya o no huelga”. La imagen más repetida fue la de personas corriendo hacia la estación de autobuses. Pese al malestar, los viajeros mostraron comprensión hacia las reivindicaciones de los maquinistas, aunque coincidían en que “deberían garantizarse los servicios mínimos anunciados”. Los autobuses también se vieron desbordados, especialmente el refuerzo matinal hacia Lleida que se habilitó la semana pasada. En la estación de Tàrrega, por megafonía se anunciaban trenes que finalmente no pasaban y el propio personal admitía no disponer de información actualizada, informa L. Pedrós.
En Cervera, poco antes de las 9.00 horas, medio centenar de viajeros se concentraban en la terminal de autobuses buscando un transporte hacia Lleida, con una sensación mayoritaria de desesperación y resignación. En la estación de trenes, el personal de Renfe recomendaba dirigirse al autobús en caso de urgencia, ya que no podían precisar la hora de paso de los convoyes. A las 9.23 horas llegó un autobús en dirección a Lleida que se llenó rápidamente, provocando momentos de tensión y desorden. Alrededor de las diez de la mañana la parada de trenes se fue llenando, y uno procedente de Lleida y con regreso a la misma ciudad llegó a las 10.23 horas, informa J. Bonilla.