La huella perdida de Roma: un error de bulto en el estudio definitivo sobre las vías imperiales resucita el enigma del enclave romano de Mendiculeia
Los estudiosos locales llevan un siglo intentando localizar la enorme área de descanso comercial y militar ubicada entre Tamarit, Esplús y Almacelles

Este otro millario fue hallado junto al camino entre Almacelles y Esplús en 2000. - SEGRE
Un error de bulto en el estudio Itiner-e, que se presenta como el mapa defintivo del trazado las vías romanas tras una intensa prospección en archivos y registros, ha devuelto a la actualidad el enigmático enclave de Mendiculeia, situado en la confluencia de los términos de Tamarit de Llitera, Esplús y Almacelles y que los historiadores locales llevan un siglo intentando ubicar con precisión.
“Mendiculeia era una Mansio, un gran centro de postas de la vía romana”, explica Víctor Bayona, presidente del Cellit (Centre d’Estudis Lliterans), que destaca la práctica imposibilidad de localizarla por la transformación que la agricultura ha aplicado al paisaje por el que discurría la ruta. Algunos historiadores la vinculan con una ciudad ilergeta anterior.
¿A qué se debía la importancia, y con ella la dimensión, de Mendiculeia? Básicamente, a tres factores vinculados a su ubicación: el militar, por hallarse en el corazón del país de los ilergetas; el económico, por tratarse de una zona de producción de esparto, base de varias industrias como la naval o la minera, al fabricarse con él cuerdas, aparejos y cestos, y el comercial al estar en la principal ruta del norte de la península.
Mendiculeia ya se cita en el Itinerario de Antonino, un compendio de las vías romanas del siglo III. Estaba a 22 millas de Ilerda (Lleida) y a 10 de Tolous (Monzón), es decir, a 32,5 y 15 km de una y otra ciudades.
Itiner-e, coordinado por profesores de Universitat Autònoma de Barcelona, opta por ubicar Mendiculeia en el yacimiento de La Vispesa, un par de kilómetros al este del casco urbano de Binéfar, y por hacer discurrir el tramo inicial de la vía romana de Ilerda a Osca (Lleida-Huesca) entre la capital de Ponent y la Tolous romana por un trazado similar al de la N-240.
En realidad, esa segunda ruta data del tránsito de los siglos XIII a XIV, cuando bajo el reinado de Jaume II la Corona decidió impulsar un camino alternativo al romano precisamente por su deterioro y por la frecuente presencia de bandoleros.
El trazado elegido en el estudio discurre varios kilómetros al norte de la ruta romana real, la incluida en la vía que iba de Tarraco a Legio VII (Tarragona-León), que vendría a transcurrir por el actual Camino de Esplús de Almacelles, y por los que llevan de esa localidad literana a Valcarca y Binaced y, desde allí, a Monzón.
Así lo indican los millarios, unos mojones en los que la información de servicio se mezclaba con la propaganda imperial, hallados en 2000 en la partida de la Clamor Salada de Almacelles durante unas obras de mejora de la red de aguas, otro localizado en los años veinte del siglo pasado en la partida de Vallbona, entre Tamarit, Esplús y Almacelles, y otro más, localizado en 1956, entre Valcarca y Binaced.
“Eso no deja dudas sobre el trazado”, explica Bayona, que se ha dirigido a los autores del estudio para señalarles el error sin haber obtenido respuesta.