La problemática de la vivienda en Andorra tensa ya el sur del Alt Urgell: dos pueblos registran subidas de precios
Los alcaldes alertan del efecto que tiene sobre los precios de la vivienda, un recurso que también es escaso.

Imagen de ayer de la travesía de Organyà. - C.SANS
La Seu d’Urgell era hasta ahora el gran foco de la repercusión del crecimiento de Andorra y de la crisis de la vivienda que acarrea, con poca oferta y precios desorbitados que cada vez más empujan a los trabajadores a buscar un techo fuera de las fronteras del país vecino.
Pero esta tendencia afecta cada vez a un territorio más extenso de la comarca del Alt Urgell llegando hasta municipios situados más al sur, como Organyà o Coll de Nargó. Sus alcaldes han alertado del efecto que tiene sobre los precios de la vivienda, un recurso que también es escaso.
El alcalde de Coll de Nargó, Sergi Ubach, explicó que “todavía no somos zona tensionada pero los precios sí que han subido mucho”, con alquileres de 650 o 700 euros para salarios que pueden estar en poco más de 1.000 euros. “Para un pueblo como el nuestro es una aberración”, lamentó.
Por otro lado, el Sindicato de la Vivienda de Principat ha denunciado que los precios excesivos del país están provocando la expulsión de familias de Andorra. Los precios de compra y de alquiler “están totalmente desconectados del poder adquisitivo de las clases populares”, según indicó el portavoz, Tomàs González, que consideró “insuficientes” las medidas adoptadas hasta ahora por el Gobierno para hacer frente a la crisis inmobiliaria.
Critican la falta de intervención en el mercado del alquiler, que podría acabar expulsando más familias del Principat. Ante esta situación, el Sindicato reclama la aplicación de topes en los alquileres y la limitación de las subidas consideradas como excesivas.También propone un organismo independiente que fije los precios.