Aludes en el Pirineo aragonés: la Guardia Civil advierte del incremento de accidentes mortales esta temporada
Les capas débiles del manto de nieve han provocado más aludes de lo que es habitual, con varias víctimas mortales en actividades de montaña

Un Guardia Civil advirtiendo de los peligros de los aludes en la montaña.
La inestabilidad del manto de nieve en el Pirineo aragonés ha provocado un incremento significativo de aludes durante esta temporada invernal. Los diversos episodios meteorológicos, combinados con las transformaciones internas de la nieve, han generado capas débiles persistentes que han desencadenado numerosos aludes, algunos con consecuencias fatales para las personas que practicaban actividades de montaña.
La mayoría de estos incidentes se han producido de manera accidental o por sobrecargas externas al paso de las propias víctimas. Varios accidentes mortales han afectado practicantes de esquí, raquetas de nieve y otras disciplinas, situación que ha motivado a la Guardia Civil a emitir un conjunto de recomendaciones para minimizar los riesgos en el entorno alpino.
Entre las principales medidas preventivas destaca la consulta obligatoria del boletín de peligro de aludes y la información meteorológica antes de cualquier salida. También resulta fundamental planificar la ruta con antelación, estableciendo alternativas viables, y adecuar la actividad a las condiciones físicas de cada persona. Les autoridades insisten en que nadie tendría que ir solo a la montaña y, en caso de hacerlo, hay que comunicar el plan de ruta a terceras personas.
Para quién practique esquí fuera de las zonas balizadas, esquí de montaña, rutas con raquetas o cualquier actividad en entornos no controlados, el equipamiento DVA, pala y sonda es imprescindible. El dispositivo de detección de víctimas de aludes tiene que ir siempre colocado y en modo de emisión durante toda la actividad.
Conocer y saber utilizar correctamente este material puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte. En caso de quedar sepultado por un alud, el tiempo de supervivencia es extremadamente limitado, y los equipos profesionales no siempre pueden llegar de manera inmediata. El autosocorro por parte de los compañeros de actividad se vuelve, por lo tanto, crucial para aumentar las posibilidades de supervivencia.
La Guardia Civil subraya que cada intervención de emergencia supone un riesgo añadido para los equipos de rescate. Por este motivo, apelan a la responsabilidad individual de cada montañero, recordando que en la montaña no existe el riesgo cero y que las decisiones tomadas pueden tener consecuencias irreversibles tanto para uno mismo como para los compañeros de actividad.