El pallarés que cocina en Singapur
Eduard Castellarnau lanza una franquicia de comida rápida y para llevar con escudella, arroz de setas, paella y tortilla. El proyecto replica la fórmula que testó en un exitoso retaurante

La cadena Casa Bites, bocados de casa, recogerá en Singapur el testigo del restaurante Eduardo’s.
El cocinero pallarés Eduard Castellarnau, de Escaló, está ultimando el lanzamiento en Singapur de una franquicia de locales de comida rápida y para llevar que ofrecerá varios tipos de paella (entre ellos arroz con setas y pollo), escudella, fideuá, tortilla de patata y, como postres, tarta de queso y churros.
El proyecto, financiado por inversores locales y que arranca en abril, replica la oferta que el chef pallarés ensayó en Eduardo’s, el restaurante de comida española que dirigió varios años en la ciudad asiática, con la que lleva vinculado una década.
La franquicia ha sido bautizada como Casa Bites, traducible como “mordiscos de casa” o “mordiscos caseros”. “Le hemos puesto ese nombre porque queremos llevar nuestra casa a Singapur, porque llevamos nuestra comida”, explica Castellarnau.
“Se trata de ofrecer un menú para consumir rápido y para poder llevar”, señala. “La gente aquí come rápido y barato a mediodía y por la noche hace una comida más cuidada”, anota; food court a mediodía y cena de restaurante, sería el modelo. “Todo el mundo pasa por el food court pero no todos van al restaurante. El reto es llegar a todos”, indica.
El proyecto consiste en ofrecer raciones y medias raciones de comida española (con ingredientes locales) con la que el cliente elabora su menú. “La idea es hacer combos y que el usuario ajuste la comanda y el precio”, anota, de manera similar a las cadenas de comida rápida estadounidenses. De hecho, prevén disponer en los locales de terminales para hacer y pagar los pedidos.
“Ya sabemos que esa comida funciona, por eso la estamos replicando”, explica Castellarnau en referencia a la experiencia en el restaurante Eduardo’s.
El proyecto prevé abrir el primer local en Clarke Quay, la principal zona de entretenimiento y ocio de Singapur, para crecer hasta los cinco locales en la ciudad y, en una segunda fase, acercarse a la decena. “Si va bien, es posible dar el salto a países de alrededor como China, Malasia o Indonesia, por ejemplo”, apunta Castellarnau.
El chef regresa a comienzos de marzo a Singapur para cerrar la formación del personal del primer restaurante. La idea es dedicar tres meses a la preparación de la plantilla de los tres primeros locales y, a partir de ahí, centralizar la preparación en un local. La primera cocina será una central, para suministrar platos a los centros de la cadena. “Vamos a hacerlo muy orgánico, para poder trabajar de manera estandarizada y con packs de ingredientes exportables al resto de la cadena que permitan homogeneizar el producto”, indica el chef.