Prueban a Boí la efectividad de nuevos tratamientos de depuración de agua para zonas aisladas de alta montaña
Durante tres años se harán pruebas a través de un sistema de pantanales naturales

Panorámica general de los filtros de la planta piloto en la depuradora de la Vall de Boí.
La depuradora de Boí, en la Alta Ribagorça, participa en un proyecto para analizar la efectividad de nuevos tratamientos de depuración para zonas aisladas de alta montaña. Durante un periodo de tres años se harán pruebas, en una planta piloto, a través de un sistema de pantanales naturales para analizar la efectividad en la retención y eliminación de nitrógeno y fósforo en aguas sin tratar. El objetivo es comprobar si esta medida se podría aplicar en zonas de alta montaña como refugios o pequeñas casas aisladas. La iniciativa, impulsada por el Centro de Estudios Avanzados de Blanes (CEAB) y Naturalea, consiste en la instalación de planta piloto en la depuradora de Boí, gestionada por la Agència Catalana del Aigua.
Esta infraestructura, que estará operativa a mediados de la primavera de este año, consiste en habilitar unos módulos que simulan un sistema de pantanales naturales. Se probarán varias alternativas, como sistemas con vegetación y sin y se evaluará su adaptación a las variaciones estacionales y climáticas.