Cifra récord de buitres negros en el Pirineo, con doce nacimientos en 2025
Las reproducciones superan la media de los últimos quince años, con una tasa de vuelo del 71% y una productividad del 63%

Un ejemplar de buitre negro.
La colonia de buitre negro en el Pirineo se ha consolidado con el nacimiento de doce nuevos individuos durante 2025. Hay que tener en cuenta que esta especie desapareció de la zona durante la segunda mitad del siglo XIX. Según los datos de la Fundación Trenca, entidad que desarrolla un proyecto para su preservación con la colaboración de Endesa, el año pasado se mantuvieron 66 ejemplares en la Reserva Nacional de Caza de Boumort, situada a caballo entre los Pallars y el Alt Urgell. Estos registros suponen un récord para la colonia catalana, teniendo en cuenta, además, que el éxito reproductor entre en octubre de 2024 y septiembre de 2025 ha sido superior a la media de los últimos 15 años, con una tasa de quiere del 71% y la productividad del 63%.
De las 19 parejas reproductoras que hay en la Reserva de Boumort nacieron 13 polluelos, de los cuales 12 llegaron a volar (el decimotercero desapareció del nido a los 84 días de edad). Todos fueron marcados con anillas metálicas y a 3 individuos se les instaló un dispositivo GPS para conocer con más detalle sus movimientos.
Por otra parte, si se tiene en cuenta el número total de buitres detectados a lo largo del año pasado, la colonia actual estaría constituida por 66 ejemplares residentes, con 40 individuos fijos y 26 flotantes. Aparte, hay 44 que han nacido en la colonia, 14 que han sido reintroducidos y el resto son de origen exógeno (5 ibéricos y tres franceses). Así, después de una ligera tendencia poblacional negativa observada los años 2020 y 2021, actualmente la evolución es positiva y la colonia catalana ha alcanzado un registro récord.
La reintroducción del buitre negro se lleva a cabo con la finalidad de conectar las poblaciones ibéricas y centroeuropeas para mejorar la diversidad genética y, en consecuencia, reducir el riesgo de extinción de la especie. Con respecto a la monitorización de sus movimientos, permite tener éxito en la reproducción e, incluso, identificar amenazas. De momento se han alcanzado algunos de los objetivos del proyecto, teniendo en cuenta también que estas especies tienen un papel clave en el funcionamiento de las cadenas tróficas. Así, con la eliminación de cadáveres en el campo se convierten, en definitiva, en los sanitarios de la montaña.
Puntos de Alimentación Suplementaria
Más allá de su establecimiento en Boumort, el objetivo es extender la colonia en otros puntos en el oeste del Pirineo, motivo por el cual hay tres Puntos de Alimentación Suplementaria (PAS) y un de específica (PAE), puntos desde los cuales la Fundación Rompe proporciona alimento de manera controlada a buitres y otros pájaros. La creación y gestión de los PAS es el aspecto del proyecto que se ha hecho posible mediante la participación de Endesa desde 2013.
A lo largo del año se han invertido, entre los cuatro puntos, un total de 15.145 kilos de carroña. Desde estos PAS se prepara un alimento específico adaptado a las diferentes especies necrófagas: piezas pequeñas —sobre todo codornices, vísceras, patas de cordero y restos de piel y grasa— que se distribuyen estratégicamente por el recinto. Además, los buitres contribuyen, indirectamente, a un importante ahorro de CO₂, ya que se reduce la necesidad de incinerar los animales muertos. Concretamente, en 2025, el ahorro equivalente al volumen de carroña aportada fue de 4.301 kilos de CO₂.
Regeneración de la colonia
Desde 2020 se han impulsado medidas para aumentar la dispersión de la colonia de buitre negro en la reserva de Boumort. Estas han consistido en reducir las aportaciones de recursos tróficos en la zona del centro para, paralelamente, aumentar la disponibilidad de carroña en la periferia mediante la ampliación de la red de Trenca. Gracias a la potenciación de los puntos de alimentación en el extrarradio se consiguen beneficios para la población flotante de individuos jóvenes y en dispersión y se facilita el seguimiento.
Cómo es esperable, aumenta el porcentaje de individuos nacidos en Boumort mientras que disminuye el de ejemplares reintroducidos. Este fenómeno se debe al hecho de que los individuos de más edad van muriendo, dispersándose o desapareciendo por diferentes motivos, y poco a poco se espera que sean reemplazados por ejemplares nacidos en la colonia o por buitres exógenos reclutados. De esta manera, en comparación con los datos de 2021, aumenta el porcentaje de individuos fijados (55%) y disminuye el porcentaje de individuos flotantes (45%), aunque cada vez se incorpora un número mayor de polluelos nacidos en la colonia.
Los datos apuntan hacia la necesidad de aplicar medidas que incrementen la presencia de individuos flotantes y favorezcan el arraigo en el territorio, con el objetivo de garantizar en el futuro la reposición de parejas o de ejemplares que, por envejecimiento u otras causas de mortalidad o desaparición, vayan reduciendo el actual stock reproductor. Estas acciones, y la colaboración con Fundación Trenca, se enmarcan en el Plan de conservación de la biodiversidad de Endesa, en marcha desde 2012. Las tareas de gestión de la población de buitre negro en el Pirineo están promovidas por el Departamento de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica. Mientras tanto, la Fundación Trenca es la responsable del seguimiento y de la gestión de los puntos de alimentación suplementaria (PAS) y específica (PAE), que tienen el objetivo de maximizar la productividad de la especie.