La oportunidad de emprender para dos jóvenes en Vansa, un pueblo que lucha por evitar el despoblamiento
Los jóvenes son de Osona y querían dedicarse a los sectores que conocían y que no podían hacer en su localidad de origen

Mar Recarens, Jordi Verdaguer y la pequeña Alina, en el local que regentan en Sorribes
La Vansa i Fórnols es un ejemplo de éxito en el fomento de la vivienda para evitar la despoblación. La estrategia impulsada por el consistorio a lo largo de los últimos años ha permitido que haya de dieciocho viviendas y la incorporación o fijación de hasta treinta y cinco personas.
Mar Recarens y Jordi Verdaguer son del municipio de Tona (Osona), donde gestionaban una casa de colonias. Llegaron al Alt Urgell hace 3 años, cuando se instalaron en un primer momento en el edificio del Hortal de Cornellana, y un año después ganaron la concesión para gestionar el Centro de Cultura y Turismo y la Taverna de l’Espai de Sorribes.
Ella es gestora cultural y él, cocinero. Anhelaban emprender en sectores que conocieran y, ante la dificultad en hacerlo en su localidad de origen, aprovecharon la oportunidad de hacerlo en la Vansa.