Antenas para investigar las plagas de conejos y reducir los daños agrícolas
Colocarán emisores a cien ejemplares para estudiar sus desplazamientos, la actividad y la supervivencia. Investigación liderada por IESA-CSIC con la colaboración de cazadores locales

La instalación de antenas en una finca de Torregrossa. - J.GÓMEZ
La problemática de la plaga de conejos en varias zonas agrícolas de Lleida ha situado Torregrossa como uno de los centros de un proyecto científico que busca conocer mejor la dinámica de este mamífero y avanzar en nuevas medidas de gestión. El trabajo lo lleva a cabo un equipo del Instituto de Estudios Sociales Avanzados (IESA-CSIC), con sede en Córdoba, encabezado por el investigador científico Rafa Villafuerte.
El objetivo es comparar poblaciones en áreas con distintos niveles de control para entender cómo evolucionan, cómo se desplazan y qué papel juegan las enfermedades. Para ello, el equipo ha instalado en la zona siete antenas que permitirán seguir los movimientos de los animales y observar cómo reaccionan a los cambios en el entorno, sobre todo, cuando varía la disponibilidad de alimento o desaparecen cultivos.
El proyecto lo completa el marcaje de alrededor de 100 conejos con emisores. Estos dispositivos registran el movimiento de cada animal a intervalos regulares y también permiten detectar si ha muerto, ya sea por depredación, enfermedad o por las tareas de control que se realizan sobre el terreno. A lo largo de todo el proyecto, el número total de conejos monitorizados podría aumentar notablemente, ya que los emisores se recolocarán en nuevos ejemplares cuando sea necesario.
Otro de los ejes del trabajo, tal y como explicó Villafuerte, es analizar la relación entre la densidad de población y la presencia de enfermedades, con la intención de obtener datos útiles para diseñar sistemas de gestión más eficaces. Los trabajos de campo en Torregrossa y otros municipios implicados en este estudio durarán aproximadamente un año, aunque las conclusiones globales no llegarán hasta dentro de un año y medio o dos años.
Implicación del territorio
La investigación cuenta con la colaboración de la Societat de Caçadors Sant Roc. Su presidente, Jordi Iglesias, explicó que la entidad se implicó desde el primer momento porque el problema de los conejos es muy grave y afecta especialmente a cultivos de cereal y explotaciones de frutales. Iglesias recordó que la presión cinegética ha sido muy intensa en los últimos años. Hace tres o cuatro temporadas llegaron a abatirse alrededor de 15.000 conejos en un año, mientras que 2025 la cifra bajó a entre 7.000 y 8.000 ejemplares. Según explicó, este descenso se debe al esfuerzo continuado de control, así como al efecto de enfermedades como la mixomatosis y la enfermedad hemorrágica vírica. Pese a ello, el sector teme un nuevo repunte de la población tras un periodo con más lluvias y mejores condiciones para la reproducción. Por ello, insiste en que no se puede bajar la guardia.