SUCESOS
Tres asaltos en serie a estancos del Urgell en una misma mañana: “Tropezó, pero fue más rápido que nosotros”
Un robo consumado en Anglesola y dos en tentativa en Belianes y Bellpuig
La mañana de ayer fue especialmente tensa en la comarca del Urgell, donde tres estancos, de Belianes, Anglesola y Bellpuig, fueron asaltados con pocos minutos de diferencia. Los hechos fueron presuntamente cometidos por la misma persona siguiendo el mismo modus operandi: accedía a los locales con el rostro cubierto con un pasamontañas y unas gafas oscuras tipo de mosca y exigía el dinero de la caja.
Llevaba un cuchillo de unos 20 a 25 centímetros, que mantenía oculto hasta el momento de amenazar a las víctimas, mientras un cómplice lo aguardaba fuera en un Seat Ibiza negro para facilitar la huida.
En el estanco de Belianes, el asalto se produjo cinco minutos antes de las 11 de la mañana, cuando en el establecimiento se encontraban la propietaria, Rosa Guasch, y una comercial. “Estaba enseñándome unas ofertas cuando, de repente, ha entrado un hombre totalmente tapado y disfrazado, que primero pensábamos que nos gastaban una broma. Se ha acercado al mostrador y me ha pedido el dinero de la caja. En ese momento, con un subidón de adrenalina, he pensado que la caja no se la iba a llevar, y le he tirado una caja de linternas. Ha salido corriendo”, relató Guasch.

L’estanc de Belianes va ser assaltat a les 10.55 hores. - LAIA PEDRÓS
La propietaria y otras personas del entorno intentaron interceptar al ladrón en su huida, pero consiguió escapar. “Le hicimos la zancadilla y tropezó, pero había dejado la puerta abierta y fue más rápido que nosotros”, explicó. Poco después, la mujer fue consciente del riesgo que había corrido: “En el momento no te das cuenta, pero después, cuando piensas que llevaba un cuchillo, el susto es mucho mayor”.
Apenas unos minutos más tarde, el presunto autor actuó en Anglesola, donde se produjo el robo consumado. A las 11:08 horas, el hombre entró en el estanco cuando dentro había una clienta que pudo salir corriendo al ver la escena. El asaltante saltó el mostrador, se apoderó de la caja registradora y huyó rápidamente del lugar, también armado.
En el caso de Bellpuig, el ladrón saltó el estanco sobre las 12 del mediodía y, como en Belianes, tampoco logró su objetivo.
Los Mossos d’Esquadra han abierto una investigación. Ninguna de las personas que se encontraban en los locales resultó herida, pero los propietarios expresaron preocupación por la sensación de inseguridad.