ECOLOGÍA
Seis burras pastan para evitar incendios en 45 hectáreas del monte de Llimiana
Mantienen bajo el sotobosque combustible

Los seis animales pacen en un paraje del Montsec de Rúbies atravesado por una pista. - J.M.A.
Un rebaño de seis burras pasta en una zona de monte de Llimiana considerada de alto riesgo de incendio para mantener en niveles bajos el sotobosque con la finalidad de impedir que puedan producirse fuegos. El pastoreo se centra en zonas cercanas a carreteras y pistas, donde la presencia humana eleva el riesgo de incendios.
La experiencia se enmarca en el programa Prepast (Pastos del Prepirineo) de la fundación Ramats de Foc, en la Noguera y el Pallars. “Primero hicieron una limpieza del sotobosque con maquinaria, y la función de las burras consiste en mantener bajo ese sotobosque”, explica Sergi Puig, responsable del rebaño, que lleva un año en la zona.
Se trata de una zona de monte de 45 hectáreas del Montsec de Rúbies, es decir, de la cara norte, en la que al menor riesgo de incendio por su mayor humedad (frente a la vertiente sur) se le contrapone el hecho de que está poblada por pinos, un vegetal de elevada inflamabilidad por su carácter resinoso.
“Desde la fundación me propusieron participar en el programa, y les propuse hacerlo con burros”, explica Puig. “Los animales no me dan ningún ingreso”, anota, ya que pertenecen a la fundación y él se ocupa de su manejo. “Me los ceden mientras se desarrolla la actividad. Vamos haciendo rotación de pasto, de zona, para que el sotobosque se mantenga bajo, pero al mismo tiempo evitando que se agote el que hay en cada área”, añade.
En principio, está previsto que las burras, elegidas por tener un pequeño tamaño que resulta adecuado para moverse dentro de los pinares, permanezcan en la zona durante cuatro años, aunque sin descartar que puedan acabar quedándose de forma permanente.