JUSTICIA
Un psicólogo que trató al asesino que ha salido de la cárcel de Lleida: “Es un psicópata de categoría máxima. No se quiere rehabilitar”
Dino Marcello Miller salió ayer por la mañana en libertad del Centre Penitenciari Ponent. El especialista alerta del elevado riesgo de reincidencia del recluso

Miller, en uno de los atracos a punta de pistola cometidos en Lleida en 2021. - MOSSOS D’ESQUADRA
Alrededor de las 11.00 horas de ayer, Dino Marcelo Miller salió en libertad del Centre Penitenciari Ponent. Lo hizo por una puerta lateral de la cárcel, subido en una furgoneta, con la cabeza agachada en la parte trasera. Tiene 56 años y ha cumplido su última condena, por lo que es un hombre libre. Sin embargo, se considera que tiene un elevado riesgo de reincidencia, algo que ha hecho saltar todas las alarmas por “su extrema peligrosidad”.
Vicenç Alujas, psicólogo y sociólogo, fue durante años el jefe de unidad del Departament Especial de Règim Tancat (DERT) de la cárcel de Brians (Sant Esteve Sesrovires) y tuvo contacto periódico con Dino Marcelo Miller. Ayer aseguró a este diario que “es un psicópata de categoría máxima. Tiene un trastorno antisocial, con cero empatía. No está rehabilitado sencillamente porque no quiere, por lo que hay muchas posibilidades de que vuelva a delinquir”.
Recordó que el excarcelado ayer casi siempre estaba recluido en el DERT, que es una unidad de aislamiento destinadas a internos clasificados en primer grado (peligrosidad o inadaptación) y que implican confinamiento en celda individual y severas restricciones de movimiento.
“Cuando se le rebajaba de primer a segundo grado, lo que vendría a ser un preso común, siempre acababa causando problemas con grupos que extorsionaban, por ejemplo, y regresaba a régimen cerrado”. Asimismo, valoró que “por la edad, puede ser que haya perdido aquella explosividad o impulsividad que tenía cuando era joven. Cometió su primer asesinato poco después de cumplir la mayoría de edad y se ha pasado más de media vida entre rejas”.
Asesinatos y atracos
Miller confesó que en 1998 cobró 18.000 euros y 100 gramos de cocaína por matar al expolicía leridano Josep Gilart en su bar de Barcelona. La víctima murió dos años después tras quedar tetrapléjica. También mató a un policía durante un atraco a un banco y a un hombre en un pub de Barcelona. En su primera excarcelación, a finales de 2020, ya era considerado de “alto riesgo”. Cuatro meses después, el 23 de abril de 2021 fue detenido por dos asaltos violentos en supermercados de Lleida.