Una asociación ensaya en el Pallars nuevos métodos para proteger colmenas y rebaños
Ruido para ahuyentar a los depredadores e IA para identificarlos

Ensayo de protección de colmenas. - ADLO PIRINEU
Las colmenas de una explotación apícola del Pallars Sobirà, en les Bordes de Llessui, incorporan desde el año pasado un cercado electrificado (pastor eléctrico) y un sistema de alarma hasta ahora inédito en Lleida para protegerlas del oso. Se basa en un sensor que, al detectar movimiento, activa una cámara para mostrar qué sucede y emite sonido para ahuyentar al depredador. Lo instaló la asociación ecologista Adlo Pirineu de común acuerdo con el apicultor, en el marco de un ensayo para ayudar a este colectivo y a los ganaderos en la protección de colmenas y rebaños.
Pau Vázquez, portavoz de la entidad, explicó que la alarma “es complementaria al cercado” que ya se emplea desde hace años. Señaló que se trata de un modelo comercial y que empiezan a incorporar inteligencia artificial (IA) para activarse solo con el paso de animales de gran tamaño. “Se están haciendo pruebas con IA que solo reconoce osos, pero se trata de prototipos que todavía no están en el mercado”, apuntó. Adlo Pirineu prepara una jornada el 29 de mayo en Bordes de Llessui sobre la coexistencia del oso y la apicultura en colaboración con el Fondo para la protección de los animales salvajes (Fapas). Incluirá la instalación de un cercado reforzado para evitar que los plantígrados lo derriben o excaven para cruzarlo.
El uso de inteligencia artificial para identificar depredadores y la disuasión con sonido para ahuyentarlos son, precisamente, dos de las principales innovaciones que prevé incorporar en plan LoupO Coexistence, promovido por la Generalitat, financiado por el fondo europeo Poctefa y con el Conselh d’Aran como socio. En el caso de la IA, plantea su uso en el marco del seguimiento de osos y lobos, junto con genómica avanzada para establecer perfiles individuales y determinar su filiación.
Este nuevo programa, dotado con 1,9 millones de euros, probará en los próximos 3 años “medidas de protección nuevas” para “minimizar los ataques contra la ganadería y la apicultura” y “mejorar la coexistencia” entre lobos, osos y el sector primario del Pirineo.