ECONOMÍA
Empresarios e instituciones instan a impulsar la industria verde con 5 firmas a la cabeza
Para la creación de biopolígonos que primen la economía circular en el sector de los residuos ganaderos y la explotación forestal. Promovido por el G10, precisaría una inversión de 25 millones este año

Máximo consenso institucional y empresarial. El G10, del que forman parte Diputación, Paeria, Generalitat, Gobierno, sindicatos y empresarios, es el comité estratégico de la Agenda Compartida de Lleida. Promueve la transformación económica del territorio hacia un modelo verde, circular y tecnificado, e impulsa un portfolio de nueve proyectos tractor con una inversión total prevista de 200 millones de euros. El modelo se está implantando a través de la Red IT en un total de 16 provincias del Estado. La reunión de ayer incidió en la necesidad de impulsar la industria verde rural. - PAU PASCUAL PRAT
Impulsar la industria verde mediante la creación de biopolígonos industriales que primen la economía circular con tecnología avanzada, dando un papel relevante al sector rural de Lleida, y reequilibrar el mapa productivo de Catalunya es el objetivo del G10, integrado por empresarios, instituciones y sindicatos de Ponent y el Pirineo. Los ámbitos de actuación son la conversión en biometano de residuos ganaderos y el aprovechamiento forestal de los bosques del Pirineo. En la actualidad, ya existen tres biopolígonos en Lleida ubicados en Alcarràs, Balaguer y Montoliu de Lleida. Cinco empresas y asociaciones empresariales participaron ayer en el debate para promover estas iniciativas: Alcarràs Bioproductors, la Associació d'Empreses de la Fusta de Lleida, Actel, Veolia Biomasa y Moeve (la antigua Cepsa). Todas ellas mostraron su interés por operar en las comarcas leridanas destacando su gran potencial. Sin embargo, destacaron los impedimentos administrativos que se encuentran en el camino para poner en práctica sus iniciativas. En este sentido, remarcaron que es posible establecer relaciones justas y equilibradas en el territorio que no generen oposición, incidiendo en los beneficios que comporta tanto en la creación de empleos como en la obtención de beneficios económicos para los municipios.
Según la asesora en Transformación Económica de la Diputación, Teresa Botargues, los ayuntamientos precisarían 25 millones este año para poner en marcha los recursos técnicos y humanos de cara a impulsar estos biopolígonos y otros 200 para que estuvieran en funcionamiento en 2035. Los primeros 25 millones los aportaría la Generalitat a través de los Fondos de Cohesión y parte del Feder, mientras que los otros 200 vendrían del sector público y privado como la banca, aseguradoras o fondos de inversión. Botargues incidió en que todos estos procesos necesitan avanzar en la biotecnología sin dejar de vista la formación. En este sentido, remarcó que es preciso impulsar la formación profesional, ya que falta personal tanto en el tratamiento de residuos ganaderos como en la explotación forestal. Respecto al aprovechamiento de los bosques, Botargues explicó que una veintena de municipios del Pallars Sobirà ya se han unido para trabajar en la explotación común de la masa forestal. No obstante, en Lleida solo se aprovecha entre un 15 y un 18% del total, aunque su madera tenga un gran potencial comercial y en biomasa.
“Este es un proyecto para liderar, no para resistir”
El presidente de la Diputación, Joan Talarn, señaló que esta iniciativa impulsada por el G10 contempla "una transformación para liderar, no para resistir, por eso se irán superando todos los retos que vayan surgiendo". Remarcó que tenemos que "ir todos juntos" para sacar adelante este proyecto innovador ante las instituciones, ya que es modelo copiado en otras provincias y que “incluso hemos llevado a Europa”, añadió. “Lo que hoy hemos presentado es una declaración por la industrialización rural verde, circular y regenerativa con el principal objetivo de que la gente apueste por proyectos personales con la participación de todos. Hemos de trabajar por explicar qué es un biopolígono y que atraiga esta idea”, remarcó. Por su parte, el presidente de la Cámara de Comercio de Lleida, Jaume Saltó, destacó que en “esta iniciativa estamos todos juntos y hay que seguir trabajando en positivo”. El responsable del sindicato CCOO, Pere Sànchez, indicó que “hay que cambiar de paradigma para sacar adelante este inicitiva, ya que la transformación de Catalunya no se puede hacer sin Lleida”. El portavoz de la Paeria de Lleida, Miguel Luis Lapeña, hizo hincapié en el avance que supondrá la construcción del polígono de Torreblanca, la proximidad de la AP-2 y el nuevo corredor ferroviario.