SUCESOS
Un robo de 800 metros de cable inutiliza el bombeo solar de 7.000 ha del Algerri-Balaguer
La comunidad ha podido seguir regando tras conectar las bombas a la red eléctrica mientras reparan los daños. El nuevo cableado será de aluminio, menos valioso que el cobre, para evitar más hurtos
Un robo de 800 metros de cable de cobre en la central solar de la comunidad de regantes del Canal de Algerri-Balaguer el pasado 16 de julio ha dejado fuera de servicio el sistema de bombeo solar de 7.000 hectáreas de regadío. Aun así, el suministro de agua se mantiene tras conectar las bombas a la red eléctrica mientras se reparan los daños ocasionados por el hurto.
El técnico de la comunidad de regantes, Miquel Call, explica que los ladrones habrían accedido al recinto por dos puntos distintos. Por un lado, entraron en la zona donde se encuentran las bombas de agua y, por otro, accedieron al área elevada donde están instaladas las placas solares, tras derribar la puerta de la valla de entrada con un camión. Una vez dentro, cortaron el cableado por ambos extremos hasta extraer unos 800 metros de cobre. Al tratarse de una instalación fotovoltaica, los ladrones no tuvieron que manipular cables de corriente eléctrica, ya que el robo se produjo de noche, cuando los paneles no generan electricidad. Pelaron el cable y el plástico que lo cubría fue localizado al día siguiente en una finca cerca, el mismo día en que la comunidad se enteró del robo.
Tres días después, el sábado 19 de julio, los Mossos d’Esquadra detuvieron en Algerri a un hombre de 42 años acusado de robar un camión del interior de una empresa de Balaguer. Se cree que ese vehículo podría haber sido utilizado para derribar la valla de las instalaciones de riego.
Antes del suceso, la comunidad estaba terminando la reparación de una bomba solar y tenía previsto ponerla en funcionamiento la mañana del 16. Sin embargo, el incidente lo dificultó.
Mientras no se reparen los daños, el bombeo se realiza con energía de la red eléctrica convencional. Esto permite mantener el riego, aunque con menos capacidad. Esto comporta que no sea posible detectar con exactitud cuántas de las 7.000 hectáreas se han visto afectadas directamente. “Estamos bombeando menos agua y vamos escasos”, reconoce Call.
Reparación sin fecha
La comunidad está pendiente de saber el coste de la reparación y el tiempo necesario para restablecer el sistema fotovoltaico. Lo que sí que tienen claro es sustituir el cableado de cobre por uno de aluminio. Aunque este material es de menor calidad y requiere que sea más ancho, consideran que reducirá el riesgo de nuevos hurtos.
No es un caso aislado. El incremento del precio del cobre, impulsado por la elevada demanda internacional como consecuencia del conflicto por el cierre de Ormuz, ha provocado un aumento de los robos de este material en los últimos meses. Ahora mismo, su precio supera los 11 €/kg en la salida de las fábricas y el cable pelado puede llegar a más de 10 €/kg en las chatarrerías.