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PATRIMONIO

Sijena, entre facturas y reclamaciones

El pago de 800.000 euros que pide Generalitat y MNAC por el arte también afecta a la única monja de la Orden de Malta en España. El Museu de Lleida ya abrió un litigio económico en 2016

Visitantes en el Museu de Lleida en diciembre de 2017 ante las cajas sepulcrales de Sijena. - LLEONARD DELSHAMS

Visitantes en el Museu de Lleida en diciembre de 2017 ante las cajas sepulcrales de Sijena. - LLEONARD DELSHAMS

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El pasado día 12, la Generalitat presentó al gobierno de Aragón una reclamación extrajudicial de 791.119 euros en concepto de la compra y los gastos de conservación y restauración de las obras de arte del Museu de Lleida y el MNAC trasladadas al monasterio de Sijena en 2017. Esta semana, el ejecutivo aragonés respondió que hacen caso omiso y que, si quieren, que acudan a los tribunales. Este rifirrafe ocultó otra reclamación menos mediática y más singular. Y es que tanto el MNAC como la Generalitat también enviaron burofaxes para reclamar una compensación económica, entre otros, a la monja Virginia Calatayud, la única de la Orden de Malta que queda en vida en España. Como destacó el viernes Vilaweb, sor Calatayud “jugó con fuego con Sijena y ahora puede quemarse”. Esta religiosa de clausura del monasterio de San Juan de Acre, en Álava, convivía hasta septiembre del año pasado con sor Isabel Angulo, que falleció a los 97 años y que era la última monja de la orden de San Juan de Jerusalén que permanecía en vida y que había vivido en el monasterio de Sijena hasta que la comunidad lo abandonó en los años 70 por el estado ruinoso del edificio. Calatayud se erigió en legítima representante de la orden religiosa en España y fue quien dio poderes al gobierno de Aragón para acudir a la justicia y reclamar las 44 obras de arte que conservaba el Museu de Lleida, amén de otra docena que fueron también entregadas desde el MNAC.

El historiador del arte leridano Albert Velasco, experto y buen conocer del trasfondo de toda esta historia, se preguntaba ayer “¿quién saldrá ahora al rescate de esta señora? Alguien tendrá que responder por ella”. Claro está que la reclamación de estos casi 800.000 euros aún no ha llegado a sede judicial. Velasco tiene claro que “esta reclamación extrajudicial tiene que ser el paso previo para que las administraciones catalanas acudan a los tribunales, y no se entendería de ninguna otra forma”. De hecho, pone el acento en el reciente requerimiento de inactividad presentado ante la Generalitat por la Comissió de la Dignitat para que reclame lo que se pagó por aquel conjunto de obras de arte en los años 80 y 90, un total de 50 millones de las antiguas pesestas, además de los gastos de conservación y restauración. “Creo que esta reclamación de la Generalitat ha obedecido a la acción de Comissió de la Dignitat porque se trata de dinero público y la administración catalana está obligada a reclamarlo; si no lo hicieran incluso se les podría acusar de prevaricación”, explicó Velasco.

De todas formas, el historiador y exconservador del Museu de Lleida recordó que, por raro que parezca en este litigio, aún queda un asunto judicial de carácter económico que parece que haya quedado olvidado en un cajón. Y es que el año 2016, el consorcio del Museu de Lleida presentó una demanda de casi 360.000 euros por los gastos de conservación de las 44 obras de arte ante un juzgado de Rubí, partido judicial en el que figura Valldoreix, la última residencia oficial de las monjas sanjuanistas tras abandonar Sijena. El juzgado sobreseyó la reclamación en 2017 al estimar la falta de personalidad jurídica de la orden religiosa y asegurando que todas las monjas ya habían fallecido. Sin embargo, tras el recurso presentado ante la Audiencia de Barcelona, esta revocó en 2018 esta decisión y aplazó la decisión sobre esta reclamación económica hasta que el Tribunal Supremo se pronunciara sobre aquella polémica compra-venta de la Generalitat. El Supremo zanjó el asunto en enero de 2021 en favor de Aragón, pero desde entonces no se ha sabido nada de aquella petición del museo. “¿Y ahora habrá dos reclamaciones en paralelo?”, se cuestiona Velasco.

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