Cambio de objetivos
El Pons Lleida encadena ante el Sant Just su cuarta derrota y pasa de pelear por la Copa a hacerlo por la permanencia. Mal partido de los leridanos, que encajaron el gol a los cinco minutos

Nico Ojeda disputa una bola con Xavi Burguilos. - ANIOL MORAL
El Pons Lleida encadenó ayer su cuarta derrota en la Liga después de perder 0-1 ante el Sant Just. El equipo barcelonés llegaba al Onze de Setembre como penúltimo clasificado, por lo que tras ganar a los de Edu Amat les igualan en la clasificación a 11 puntos, con lo que el futuro inmediato del Llista pasa por olvidarse de la lucha por entrar en la Copa –aunque sigue a un punto de distancia– y hacerlo por la permanencia en la máxima categoría. Y es que tras la peor racha de la temporada, con cero puntos de los últimos 12, el panorama para los leridanos es preocupante, ya que cerrará la primera vuelta enfrentándose a dos de los cinco primeros clasificados. El domingo visita al Liceo, que es tercero, mientras que tras las vacaciones navideñas el primer rival que visitará la pista leridana será el Reus, que es quinto.
El Llista jugó un mal partido ante un rival que solo había ganado dos encuentros de once jugados, pero que le superó en intensidad y, de no ser por la actuación de Xavi Bosch, podría haber sufrido una derrota más amplia. El Sant Just marcó el 0-1 que le iba a dar la victoria a los 5 minutos, con lo que el Pons Lleida, a remolque desde el inicio del encuentro, fue cayendo en la ansiedad y la precipitación, sin encontrar nunca un último pase acertado. Volvió a estrellarse en una falta de acierto preocupante y, cuando lograba encarar bolas bien dirigidas a la meta visitante, allí topaba siempre con el veterano meta Gerard Camps. De nuevo el portero se convertía en el mejor jugador del equipo rival.
Y eso que el Pons Lleida tuvo un inicio de partido esperanzador. En menos de medio minuto ya había lanzado dos veces a puerta. A los 12 segundos fue Jordi Badia quien cruzaba la bola en exceso, mientras que a los 28 segundos Nico Ojeda remató con potencia, para topar con Camps. La respuesto del Sant Just no se hizo esperar e Ilaki Cabezas remataba fuera a los tres minutos y acto seguido de nuevo Badia tuvo la ocasión de marcar.
La suerte tampoco está del lado leridano en estos momentos. Después de que Sebas Moncusí estrellara una bola en el poste en el minuto 4, en la jugada siguiente llegó el gol del Sant Just. El Llista perdió una bola en la transición ofensiva y la contra la culminó Pau Gilabert con el 0-1 (5’).
El Sant Just se defendía con orden y, aunque llegaba a la meta rival en muchas menos oportunidades que el Llista, cada una de sus contras eran peligrosas, aunque, afortunadamente para los leridanos, Xabi Bosch volvió a brillar y se mostró insuperable. En la recta final de la primera parte Ciocale estrelló la bola en el poste y el equipo acabó este perido en inferioridad por una azul a Moncusí.
En la segunda parte el reloj jugaba en contra de un Pons Lleida que seguía negado en ataque. Tampoco pudo aprovechar la superioridad numérica por una azul a Sergi Torné y el partido se fue diluyendo con un Llista carente de ideas y un Sant Just que se mostró firme y que también dispuso de buenas oportunidades para ampliar su ventaja.
“Quizás lo que nos falta es una cura de humildad”, afirma Edu Amat
El entrenador del Pons Lleida, Edu Amat, se mostró muy disgustado tras la derrota ante el Sant Just y admitió la mala situación del equipo. “Hay que olvidarse de la Copa. Ahora mismo tenemos que pensar dónde estamos y estamos más cerca del descenso que de la Copa”, señaló, añadiendo que “quizás lo que nos falta es una cura de humildad y entender que para ganar a estos equipos o te metes en el fango, como ellos, y trabajas desde el minuto 1 o no ganamos”, valorando también que “siempre hacemos que el portero rival sea el mejor, con lo que hay que entender que el problema es nuestro, no del otro equipo. Es un problema de actitud”, afirmó.