BALONCESTO
Excesivos errores
El Hiopos encaja la sexta derrota, cuarta consecutiva, en un partido en el que las pérdidas de balón fueron un lastre. Nunca se rindió y la desventaja final fue exagerada

Cerca de 150 leridanos arroparon al Hiopos en las gradas del Bilbao Arena. - ACB PHOTO/AITOR ARRIZABALAGA
El Hiopos Lleida alargó su dinámica negativa después de perder ayer en el Bilbao Arena en un partido muy igualado que se resolvió en los últimos minutos, en buena parte por el desacierto y las pérdidas de balón propias, algunas muy infantiles en plena reacción que acabaron siendo determinantes. La diferencia de 18 puntos que reglejó el marcador final (93-75) fue del todo irreal, ya que el duelo se desarrolló bajo una gran igualdad y en el que los de Gerard Encuentra nunca lograron darle la vuelta pese a tener opciones para hacerlo.
Como viene siendo habitual en los últimos partidos, el arranque del Hiopos Lleida volvió a ser deficiente ante un Surne Bilbao que entró con más energía, lo que le permitió mandar cómodamente en el marcador. Cumplidos los dos primeros minutos, los vascos dominaban por 5 puntos (6-1) ante un cuadro burdeos negado en ataque y algo impreciso en las transiciones. La mejoría no se hizo esperar y llegó gracias la intensidad atrás, lo que le permitió correr y equilibrar la situación (10-10).
La irrupción de Jaworski con dos canastas consecutivas no inquietó a los leridanos, que mantuvieron el nivel en defensa y ahogaron a sus rivales. Golomán logró situar a su equipo por delante por primera vez superado el ecuador del cuarto (11-12), pero la falta de acierto le impidió abrir brecha. De hecho, los dos equipos no estuvieron nada acertados desde la media ni la larga distancia, como muestra los 4 triples errados por bando en este primer asalto, que cayó del lado leridano por dos puntos (15-17), la última ventaja de la que gozaría en todo el duelo.
Otra mala puesta en escena provocó el primer momento delicado. Un parcial de salida de 8-0 obligó a Encuentra a pedir el primer tiempo muerto cuando solo habían transcurrido dos minutos y medio y el Bilbao dominaba por 6 puntos (23-17). De vuelta, Ejim, que sería el hombre de este cuarto, rompió la mala dinámica con un triple, el primero del encuentro (23-20) y todo volvió a igualarse.
Si el canadiense era el referente y el que mantenía a flote al Hiopos, en el bando vasco ese rol lo asumió Hlinason. El gigante islandés demostró por qué es el máximo reboteador de la Liga y se convirtió en una muralla insalvable. Obligó en más de una ocasión a variar los tiros leridanos con su intimidación, se adueñó de su zona y en ataque machacó cuando tuvo ocasión. Pese a ello, el Hiopos jugó sus cartas y desde una gran defensa logró mantener el partido igualado al descanso (32-31), pero nunca pudo darle la vuelta al marcador, aunque ocasiones no le faltaron, como dos triples seguidos de Shurna en los últimos segundos.
A la vuelta de los vestuarios se repitió la misma historia. Mal inicio leridano y arreón vasco para situar la máxima renta, siete puntos (43-36), tras un parcial de 11-5. Encuentra volvió a parar el partido, pero esta vez no pudo frenar la sangría. Dos pérdidas seguidas y otro 4-0 situaron la desventaja en 11 tantos (47-36, m.24). El Hiopos, que volvía a hacer la goma, aguantó el golpe y logró acabar el tercer cuarto sin irse del partido (64-57).
A diferencia de lo que había pasado en los tres periodos anteriores, el conjunto de Encuentra entró en el último con otra imagen y con Paulí asumiendo galones. El gerundense firmó dos jugadas de 2+1 que, unidas a un triple de Walden, permitieron al Hiopos situarse a solo tres puntos del Bilbao (69-66, m.32). La remontada era posible, pero los errores y la precipitación le volvieron a jugar una mala pasada. Un error garrafal de Krutwig solo bajo el aro –no fue el único que cometió en el partido– y tres pérdidas en apenas tres minutos, algunas muy infantiles del propio pívot de Illinois y Walden, frenaron la reacción y permitieron al Bilbao coger una ventaja de nueve puntos (77-68, m.35), que esta vez fue decisiva. Encuentra paró el partido en busca de la épica, pero otras dos pérdidas, con Krutwig saliendo de nuevo en la foto, hundieron al Hiopos y permitieron al Bilbao acabar con un marcador totalmente irreal.