De alumna a compañera
Maria Parrot, de 17 años, debutó en la OK Liga con el Vila-sana compartiendo pista con Maria Porta, su entrenadora durante varios años. “Siempre soñé con jugar juntas”, afirma la debutante

Porta cuando entrenaba a Maria Parrot.
Maria Parrot, jugadora de 17 años del segundo equipo del Vila-sana, que juega en Nacional Catalana, debutó el pasado día 10 con el primer equipo durante el partido que las del Pla d'Urgell derrotaron por 4-1 al Mieres. En la pista coincidió con Maria Porta, que fue su entrenadora entre 2014 y 2021, por lo que la alumna pasó a ser compañera de su extécnica. “Siempre soñé con jugar juntas”, explica Parrot (Lleida, 12-6-2008). “Me ayudó mucho que ella estuviera en la pista, me dijo que estuviera tranquila, que lo haría bien y eso me tranquilizó”.
Parrot añade que “el entrenador, Lluís Rodero, me dijo la semana anterior que iría convocada. Y cuando me dijo que salía a la pista sentí más emoción que nervios, que se me pasaron en cuanto empecé a jugar”, valora. Tras el partido, “tanto Maria Porta como Rodero me dijeron que lo había hecho bien. Y el entrenador me recordó que, cuando debuta una jugadora, ha de traer merienda”, ríe. “Cuando volvamos a entrenar la traeré”.
La situación también fue especial para su exentrenadora, Maria Porta (Vila-sana, 29-11-1997). “Me hizo mucha ilusión. Es una jugadora a la que, después de tantos años siendo su entrenadora le tengo un cariño especial. Me alegré mucho por ella porque siempre ha sido muy sacrificada y se ha esforzado mucho. Debutar en la OK Liga es un premio merecido. Y me alegré también por sus padres, que la han ayudado siempre mucho”. Añade que “para mí, verla debutar en la máxima categoria es como un título”.
Maria Parrot lleva en la base del Vila-sana dsde 2013. “Una vez fui a ver un partido del Llista al pabellón de la Bordeta y me gustó tanto que les dije a mis padres que quería practicar este deporte. Estuve mi primer año en el Llista, en un equipo mixto, pero al año siguiente ya fui al Vila-sana. Ahora, tras debutar, lo que me gustaría es llegar a consolidarme en el primer equipo y trabajaré para conseguirlo, aunque sé que es difícil”.
Maria Porta, que lleva en el club desde su fundación en el 2003, valora que “desde el primer día el club ha apostado por el deporte femenino y se han dado pasos hasta llegar a ser profesionales. Ahora lo somos, no nos falta de nada, pero al mismo tiempo se sigue trabajando con la base, porque el futuro del proyecto pasa por esto” y destaca que “con el paso de los años se ha formado un vínculo y el club somos como una familia. A la gente a la que le vas a comprar cosas, te la encuentras después en el pabellón animando”.