FÚTBOL
El CFS Linyola sueña con un ascenso histórico a Primera
Las leridanas han pasado de la última categoría a Segunda en cinco años

Las jugadoras del Linyola celebran un triunfo junto a su afición en el pabellón municipal. - CFS LINYOLA
El equipo femenino del CFS Autoescola Urgell Linyola está viviendo el mejor momento de su historia. Las del Pla d’Urgell, son segundas clasificadas del grupo 2 de Segunda División, a tan solo dos puntos del líder, el InterSala Zaragoza, y sueñan con un ascenso inédito en tierras leridanas a la máxima categoría del fútbol sala nacional femenino. A falta de un partido para cerrar la primera vuelta, las leridanas están en posiciones de play off e invictas en casa. Números más que destacados para un equipo que tan solo cursa su segunda temporada en la categoría de plata, después de que en 2024 ascendiera tras la renuncia del Xaloc Alacant, y esta temporada se estrenó en la Copa de la Reina, donde cayó por 3-4 ante el Rubí.
El proyecto ha crecido mucho en poco tiempo y el equipo, como explica su entrenador, Xavier Alís, “ha pasado de Segunda Catalana a Segunda División en cinco años. Los primeros años, el objetivo principal era perder por los mínimos goles posibles”, añadió. Una de las claves de este crecimiento ha sido la presencia de “jugadoras referentes de la zona”, apunta el técnico. Futbolistas como Montse Carles, Karen Pons o Anaïs Luque, que aún siguen en el equipo, “ nos ayudaron mucho a tirar adelante” y “la mezcla con jugadoras que no habían jugado nunca creó un clima muy bueno que todavía se mantiene”, añadió Alís. Con 12 victorias, un empate y una sola derrota en su casillero, las del Pla d’Urgell están listas para disputar una segunda vuelta que, según el técnico, “será una guerra cada fin de semana”. El objetivo del ascenso es mayúsculo, pero después de que el curso pasado el equipo acabara quinto en su primera experiencia en Segunda, Alís se permitie soñar en su deseo para 2026. “Mi gran deseo es subir a Primera. Lo deseo por Linyola, las jugadoras, la provincia y, sobre todo, el Pla d’Urgell. Aun así, como no depende de nosotras, lo que realmente deseamos es tener continuidad”, concluyó.
Ahora el Linyola disfruta del parón navideño y espera cerrar la primera vuelta con una victoria ante el Orvina, que les dé fuerzas para soñar con un ascenso que sería histórico y les permita dar un paso más en su meteórico crecimiento.