HOCKEY
Amargo empate ante el colista
El Pons Lleida pierde dos puntos cuando había hecho lo más difícil ante el Caldes. Los leridanos anotaron el 2-1 a falta de dos minutos, pero el Caldes empató con fortuna justo después

El visitante Humberto trata de arrebatarle la bola a Jordi Badia. - PAU PASCUAL PRAT
El Pons Lleida concedió ayer un empate ante el colista, el Caldes (2-2), en un partido en el que sufrío mucho para imponerse. Aun así, se adelantó dos veces y, cuando ya había logrado lo más complicado con el 2-1 a falta de tres minutos, encajó un gol desafortunado que le obligó a conformarse con un punto que, no obstante, le asciende a la octava plaza antes de afrontar la vuelta de la eliminatoria europea ante el Sanjoanense.
Había avisado Edu Amat que el Caldes no sería un rival fácil, pero que su principal deber era la poca contundencia en las áreas. Dicho y hecho, porque el equipo visitante, bien ordenado atrás, gozó de repetidas ocasiones en la primera mitad, especialmente en los primeros diez minutos, cuando Moncusí y Ciocale también acabaron mal dos contragolpes. Tras un tramo central de ritmo bajo y una única oportunidad, del visitante Blanqué tras un error de Ciocale, los leridanos recuperaron el pulso y en el 24 Moncusí forzó un penalti que le paró el meta visitante, Jesús Fernández.
En la segunda mitad, el Pons Lleida salió con más determinación con la bola y undió más la defensa del Caldes. Tras un primer aviso de Moncusí, él mismo puso un pase atrás desde el fondo de pista que Nico Ojeda, en carrera, convirtió en el 1-0. La ventaja permitió ser más reactivo al conjunto listado y tuvo dos ocasiones francas al contragolpe. Pero Ciocale y Darío, contagiados por la poca contundencia del rival, no resolvieron bien los ataques. Las ocasiones del Caldes seguían llegando, pero en tiros lejanos bien atajados por Xavi Bosch, que no pudo hacer nada para evitar el empate en el 38, obra de Humberto (1-1) tras una bola al segundo palo de Blanqué.
La igualada pudo romperse pronto, porque justo al salir del tiempo muerto que provocó el gol, Miguélez provocó una falta directa, en la que Gabarró volvió a toparse con el meta. Los leridanos empezaron a asediar el área rival, pero Moncusí vio una azul a 5:57 del final. Tocaron dos minutos de resistencia ciertamente plácida y recuperada la igualdad de efectivos, Gabarró encontró un penalti de la nada. Miguélez lo anotó con un disparo potente (2-1). El Caldes protestó mucho la acción al considerar que los árbitros no habían autorizado el lanzamiento de forma correcta. De su rabia llegó el empate 30 segundos después, porque en un tiro desviadísimo, la bola tocó en Ciocale y se introdujo en la portería (2-2). Quedaban dos minutos y los leridanos no tuvieron tiempo para más que firmar el punto.
Edu Amat: “Que te empaten de esta forma, te deja con cara de tonto”
El entrenador listado, Edu Amat, admitió que “después de adelantarte cuando queda muy poco, que te empaten de esta forma, provoca que te vayas con cara de tonto, hablando claro”. De hecho, del tanto que supuso el 2-2 reconoció que “al final el tiro es un rebote y es muy mala suerte”, pero criticó que “lo que no nos puede pasar es que, después de adelantarte, pierdas la bola que hemos perdido. Sin esa pérdida, no hay disparo, ni rebote”. “Nos ha costado estar cómodos en todo el partido y creo que, en general, hemos pagado muy caros los errores. Esto es la OK Liga y a la que te despistas, el rival te castiga”, añadió.Amat también habló sobre la vuelta de la eliminatoria ante el Sanjoanense, dejando claro que “si nos pensamos que, por jugar en casa y tener dos goles de ventaja ya estamos clasificados, estamos muy equivocados. Preferimos este resultado, pero no es una renta clara”, zanjó.