INFRAESTRUCTURAS
Así es la nueva estación de autobuses de Lleida: una fachada vidriada moderna dentro en un edificio modernista
La estación de buses de Lleida ya está prácticamente terminada y solo falta inaugurarla. Un equipamiento clave integrado por el edificio modernista de los Docs y otro de nueva construcción

Vista de les andanes, que ja llueixen la retolació.
Lleida ha iniciado la cuenta atrás para estrenar su nueva estación de autobuses tras casi 2 años de obras. Está casi acabada y tiene una parte nueva, de fachada acristalada, y otra que es el edificio modernista de los Docs, conservando sus icónicas bóvedas de ladrillo. A falta de fecha oficial, la previsión es que se estrene antes de final de marzo.
La nueva estación de buses de Lleida ya es prácticamente una realidad y, tras casi dos años de obras y 40 millones de euros de inversión, solo falta inaugurarla. Los trabajos para construir la terminal en los Docs y su entorno ya están acabados y solo faltan las últimas manos de pintura, retirar materiales de obra y ultimar la coordinación semafórica para la entrada y salida de buses, que es lo que hacían ayer técnicos del Govern y la Paeria.
“Ha sido una obra de ingeniería complicada, pero ya está prácticamente operativa”, asegura Joan Olivart, adjunto a la dirección de obra. Si solo con ver la fachada acristalada de la plaza Ramon Berenguer IV ya se percibe una mejoría abismal respecto al destartalado apeadero de la calle Saracíbar, una vez dentro se corrobora que estamos en una terminal del siglo XXI.
El vestíbulo consta de la entrada principal, con puntos de información y acceso al bar, y la zona de taquillas, a la que se accede por dos majestuosas puertas de la pared original de los Docs. Hay taquillas, bancos, lavabos, pantallas con los horarios de los buses y los trenes de la estación adyacente, una sala para eventos y el acceso a los 28 andenes.
Pero sin duda, lo más llamativo es el techo con las icónicas bóvedas de ladrillo de los Docs, que dan personalidad a la terminal. “Se ha hecho una gran labor de restauración y se han instalado bafles debajo para reducir los ruidos”, dice Olivart.
Las bóvedas modernistas cubren casi la mitad de la espaciosa zona de andenes, desde la que se puede acceder tanto por la zona de taquillas como por la entrada peatonal alternativa de Comtes d’Urgell, similar a una boca de metro. Esta zona cuenta, además de numerosos cortafuegos, con un enorme sistema para extraer los humos de los buses, además de bancos, papeleras y pantallas informativas.
La terminal también dispone de una zona de oficinas y coworking en la primera planta y un parking para bicis y patinetes eléctricos junto a la colosal entrada y salida de vehículos de 26 metros de ancho en Príncep de Viana. “La estación ya está lista y debe inaugurarse este primer trimestre, pero la fecha no la decidimos nosotros, sino la Generalitat”, concluye Olivart.