Primera división entre el equipo y la afición del Hiopos Lleida
Al final del partido los jugadores se arrancaron con unos aplausos pero no hubo 'haka'

Los jugadores iniciaron los aplausos al final del partido pero la afición no se los devolvió.
Dicen que la paciencia tiene un límite y este domingo la afición del Hiopos Lleida lo alcanzó, aunque su reacción fue, como su apoyo, impecable. No paró de animar a los suyos durante todo el partido, sin desfallecer, ni tan siquiera cuando la desventaja ante la visita del Girona en el Barris Nord era de 19 puntos y la victoria, casi una utopía. Pero eso sí, al final (resultado de 81-93), cuando la plantilla se disponía a hacer la tradicional ‘Haka’, hubo división. Los jugadores se arrancaron con unos aplausos, pero al ver que desde el Nucli Bordeus no eran respondidos, encararon el camino de los vestuarios. Fue, sin duda, un claro toque de atención por el juego y, sobre todo, la falta de entrega mostrada por el equipo.
El Barris Nord, el gran aliado del Hiopos Lleida las últimas temporadas, se ha convertido ahora en una losa demasiado pesada para un equipo que ayer volvió a demostrar sus enormes carencias. Sin dirección ni amenaza exterior, con excesiva dependencia de Batemon, ayer muy apagado, y con un desacierto alarmante y una defensa inexistente, el cuadro de Gerard Encuentra encajó la séptima derrota casera del curso ante un Girona que, al igual que el Manresa hace siete días, pasó por encima con un acierto demoledor (57% en tiros de campo por un 34% de los leridanos) para sumar un triunfo que prácticamente le asegura la permanencia. Los de burdeos, en cambio, dejaron pasar la oportunidad de recuperar el margen de cinco victorias sobre el descenso.
La presión por jugar en casa está siendo un lastre y, pese al llamamiento de Encuentra en la previa para que su equipo la transformara en positivo, sus hombres ayer se colapsaron de nuevo y se olvidaron del juego colectivo para hacer la guerra por su cuenta. Y así es muy difícil ganar en una Liga tan competitiva como la ACB, y más sin acierto y con una defensa muy pasiva y poco intensa.