El Lleida desaparecerá al ser un estafador el supuesto inversor
El club se ve abocado a la liquidación tras denunciar a su supuesto inversor por estafa y que este acabara detenido. Marc Torres admitió que solo “un golpe de suerte enorme” lo salvaría. Tenía pendiente la citación a un juicio por otra cuestión

El Lleida CF desapareixerà al ser un estafador el suposat inversor
El anunciado inversor que tenía que garantizar la continuidad del Lleida CF ha acabado resultando un fraude para el club, que ahora se ve nuevamente abocado a la desaparición, después de un giro de guion que ha acabado con el propio Lleida denunciando por “estafa y falsedad documental” al supuesto empresario que debía hacerse cargo de la entidad, que habría falsificado su identidad con el nombre Joseph Edward Fernández García. Dicha circunstancia propició su detención el miércoles por la tarde (ver desglose) y deja a la entidad sin margen para encontrar una solución que evite su liquidación.
“No hay futuro. No tenemos alternativas. Sería un golpe de suerte enorme que apareciera alguien ahora y pusiera el dinero que hace falta. Es muy complicado”, expresó ayer un emocionado Marc Torres, adjunto a la presidencia del Lleida CF, en rueda de prensa, apenas una semana después de su comparecencia para explicar detalles sobre el acuerdo con un “empresario francés con pasaporte británico del sector hotelero” que se comprometió por escrito, en un documento que Torres entregó a la prensa, a asumir la deuda inmediata de 1,8 millones de euros con la Agencia Tributaria y la Seguridad Social, antes de que finalice el plazo del concurso de acreedores el 5 de junio, y del resto del “pasivo” durante siete años.
Torres, que pidió “disculpas a la afición” pero recalcó que “he hecho lo que he podido”, expuso ayer que “cuando empezamos a mover papeles (con el inversor) vi que había alguna cosa extraña, que no encajaba”, días después de ir “juntos a dos entidades financieras para abrir cuentas” y de reunirse en Zaragoza con un candidato a director general.
Por ello, presentó una denuncia “por un presunto delito de estafa y falsedad documental” ante los Mossos d’Esquadra, que posteriormente le comunicaron que “la identidad que este señor nos había dado no era la real”, según explicó. Así, citó al supuesto empresario el miércoles, la fecha límite establecida para que el inversor depositara “en una cuenta a disposición del club el dinero para pagar a la Agencia Tributaria y a la Seguridad Social”, pero el dinero no apareció y durante la reunión se produjo la detención.
Detenido por una causa previa en la Audiencia de Barcelona
Según explicó Marc Torres en rueda de prensa y pudo confirmar SEGRE a través de fuentes policiales, el supuesto inversor fue llevado a la comisaria de los Mossos d'Esquadra al no poder identificarse ante los agentes que se personaron en la reunión en el despacho del adjunto a la presidencia del Lleida CF, que avisó al cuerpo policial de la reunión para que pudiera intervenir.
No obstante, su detención no fue por este motivo, si no que se produjo porque, una vez en dependencias policiales, su identificación a través de las huellas dactilares dio a conocer que el individuo tenía una orden de detención previa emitida por la Audiencia Provincial de Barcelona, por una cuestión no relacionada con la denuncia por estafa y falsedad documental interpuesta por Marc Torres.
De hecho, la orden de detención repondía a que la autoridad judicial no había podido notificarle que estaba citado para un juicio, aún pendiente de fecha, al no tener ningún domicilio registrado. Por ello, el supuesto inversor pasó una noche detenido en Lleida, hasta que ayer por la tarde pasó a disposición judicial, en el juzgado de guardia de Lleida, y quedó en libertad.
Contactado por SEGRE, Torres explicó que interpuso la denuncia en la Comissaria de Les Corts de Barcelona “por privacidad” y también porque el individuo –cuya nacionalidad sería española y no británica, según los investigadores~ le había comunicado al adjunto a la presidencia del Lleida que estaba residiendo en la capital catalana. La intención del empresario, según detalló Torres ante la prensa, era hacer el pago de 1,8 millones “a través de una empresa que iba a adquirir y, lo comprobamos, y estaba en venta”.