ENTREVISTA
Elisa Carbonell, consejera delegade de ICEX: «Diversificar mercados es ganar resiliencia ante las crisis»

«Diversificar mercados es ganar resiliencia ante las crisis»
La consejera delegada del Icex, Elisa Carbonell, analiza en esta entrevista en SEGRE la situación del comercio internacional y explica que la provincia de Lleida cuenta con 900 empresas que exportan regularmente. Destaca las posibilidades de algunos mercados en los que existe un margen de crecimiento, en especial para productos de calidad. Cita el caso de Japón, pero también de Canadá, que busca reducir su dependencia de Estados Unidos. Sobre el acuerdo UE-Mercosur, defiende las oportunidades que abre para el aceite y el vino.
Una de las principales funciones de Icex es promover la internacionalización de la economía española, algo que parece antojarse bastante complejo dada la situación actual. ¿Qué recomendaciones daría a las empresas de Lleida para seguir siendo competitivas en este contexto tan cambiante?
Lleida cuenta con casi 900 empresas exportadoras regulares, lo que demuestra una gran resiliencia. Los principales retos pasan por diversificar mercados más allá de Europa, ya que cuanto mayor es la diversificación, mayor es la capacidad de resistencia ante crisis puntuales. Además, es fundamental seguir invirtiendo en intangibles: formación, innovación, marca y financiación orientada a mejorar la competitividad sin depender únicamente del precio.
¿Qué mercados considera especialmente interesantes para las empresas leridanas?
Hay mercados con un gran potencial que todavía no se está aprovechando del todo, como es el caso de Canadá, que busca diversificar sus relaciones comerciales más allá de Estados Unidos. También destacan Japón y Australia, mercados que valoran mucho la calidad y la sofisticación. Por supuesto, la Unión Europea sigue siendo un valor seguro, aunque con una competencia elevada.
En Lleida hay una gran preocupación por el acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur, especialmente en el sector agroalimentario, por la competencia desleal que puede suponer. ¿Puede este perjudicar al campo o, como defiende el Gobierno, abre nuevas oportunidades?
Entiendo perfectamente la preocupación del sector, pero desde el punto de vista del comercio internacional el acuerdo con Mercosur puede ser muy beneficioso. Elimina aranceles al 95% de los productos europeos y facilita el acceso a un mercado enorme, especialmente en un contexto internacional muy complejo, con tensiones comerciales y aranceles en mercados clave como Estados Unidos. Además, se trata de mercados donde no siempre se producen los mismos productos que aquí, lo que abre oportunidades claras para sectores como el aceite de oliva o el vino.
El sector porcino es un ejemplo de internacionalización, pero está sufriendo por la llegada de la peste porcina africana. ¿Cómo se ha gestionado esta situación?
La gestión ha sido muy eficaz, con una respuesta rápida y una gran coordinación entre administraciones. Es cierto que algunos mercados se cerraron por razones preventivas, pero también se actuó con agilidad para reorientar las exportaciones hacia otros destinos. La regionalización ha sido clave, especialmente el acuerdo firmado con China, que demuestra la confianza en los sistemas de control españoles y que puede servir de referencia para negociar con otros países.
¿Se ha notado una evolución del perfil del exportador en Lleida?
La alimentación sigue siendo el principal motor exportador, pero en los últimos años han ganado peso las semimanufacturas, los bienes de equipo y sectores industriales. Si se avanza en la reindustrialización del territorio, es probable que las exportaciones industriales tengan cada vez más protagonismo, aunque es un proceso que requiere tiempo e inversiones.
¿Qué sectores están despertando más interés en el exterior actualmente?
España es líder mundial en infraestructuras, especialmente en transporte, energía y agua, sectores que generan mucho interés en países como Japón o Canadá. También está creciendo con fuerza la exportación de servicios no turísticos –ingeniería, arquitectura, servicios jurídicos– y el ecosistema tecnológico, con especial protagonismo de ámbitos como foodtech, agritech, fintech y biotecnología, un sector muy potente en el caso de Catalunya, por ejemplo.
Desde Icex, ¿cómo se apoya a las empresas en su proceso de internacionalización?
Organizamos una media de tres actividades diarias en todo el mundo para promocionar sectores muy diversos. Contamos con más de 100 oficinas económicas y comerciales en el exterior y en 2024 se dio servicio a más de 20.000 empresas.
Para terminar, ¿qué consejo daría a una empresa de Lleida que quiere empezar a exportar?
La internacionalización es una inversión, no solo económica, sino también en tiempo y recursos humanos. Debe ser una decisión bien informada y adaptada al momento de la empresa. Mi recomendación es ir acompañado: apoyarse en cámaras de comercio, Acció e Icex para planificar bien el proceso, elegir mercados adecuados y contar con asesoramiento en financiación. Diversificar no es solo crecer en facturación, sino hacer la empresa más resiliente y preparada para afrontar futuras crisis.