RENOVABLES
El plan de renovables de la Generalitat declara “improductivo” suelo cultivado
Entidades y vecinos rechazan perder terreno agrícola para instalar paneles solares
Hoy acaba el primer plazo para presentar alegaciones al plan territorial de renovables (Plater) de la Generalitat, que prevé reservas de suelo apto para plantas solares y eólicas. Particulares, ayuntamientos, consells y la Diputación han alegado para proteger suelo agrícola y piden rehacer un plan “hecho desde Barcelona y sin el aval del territorio”.
“Es un sinsentido perder suelo agrícola para tener plantas solares”. Este es el pensamiento general de los vecinos de l'Horta de Lleida sobre el Plan Territorial Sectorial para la Implantación de Energías Renovables en Catalunya (Plater), un documento que está preparando la Generalitat y que en la provincia de Lleida declara aptas entre 8.000 y 10.000 hectáreas agrícolas, de las cuales 3.000 estarían en el Segrià. Una afectación que, aseguran vecinos entidades como la Plataforma Lleida contra la MAT, podría ser más. Por este motivo, asociaciones, sindicatos, ayuntamientos, consejos comarcales y la Diputación han presentado alegaciones al documento, cuyo primer plazo para entregarlas expira hoy, para evitar que el suelo agrario y espacios como l'Horta se conviertan en plantas solares y eólicas. “Es un plan hecho desde despachos de Barcelona, sin contar con los municipios ni las personas del territorio”, dijo el portavoz de Lleida contra la MAT, Adrià Drago.
Uno de los vecinos de l’Horta que se vería afectado por el Plater es Marc Abat, agricultor del Camí de la Mariola. En el plan su finca figura como tierra improductiva que se reservaría para instalar placas solares. “En realidad está lleno de frutales y maíz, que califiquen esa área como no productiva es un disparate”, lamenta Abat. “La verdad es que sientes impotencia, son tierras mías, que mis hijos quieren trabajar, por l’Horta ya pasan líneas de alta tensión y ahora quieren poner esto, es un atropello”, denuncia. Otro afectado es Josep Maria Gasión, del Camí dels Tres Pontets. “En mi finca no hay mucha tierra, pero según el Plater mi casa se podría rodear de placas solares, no puedo estar a favor”, añadió.
“Cuesta entender que, aunque sea a modo de previsión, se cuenten terrenos que son buenos y se cultivan”, dijo Alfons Pérez, otro vecino de los Tres Pontets. “Además, si llenamos el campo de plantas solares, la temperatura aumentará de forma considerable en la zona”, añadió. Por otro lado, Neus Betriu, vecina de la partida de Sant Just, apuntó que “no estoy a favor de poner placas solares en l’Horta, pero podría ser una solución para las tierras que no son buenas o están abandonadas”. Por su parte, tanto Drago como el presidente de la comisión de l’Horta de la Federación de Asociaciones de Vecinos de Lleida, Francesc Montardit, señalaron que “entre los vecinos de l’Horta saltaron las alarmas al ver las previsiones de terrenos del plan, y con la Paeria estamos elaborando una formula para proteger l’Horta de este tipo de proyectos, pero aún no está terminada”. Añadió que “el Plater prevé en Lleida una superficie mínima de 47 hectáreas para placas solares y sería más lógico colocarlas en tejados de naves o en el polígono de Torreblanca, así protegeríamos suelo agrícola, l’Horta ya ha sido suficientemente castigada”.